por InfoConstrucción 4 de mayo, 2021 Novedades comentarios Bookmark and Share
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Los techos acústicos se convierten en un aspecto básico para asegurar el confort de los usuarios. La solución para ello, tal como propone Zentia, es una buena combinación entre los niveles de absorción y reducción del ruido, que ayudan a proporcionar unas buenas condiciones acústicas para el aprendizaje, la concentración y la inteligibilidad dentro del aula.

La acústica, en términos generales, se trata de cómo el sonido interactúa con los materiales y las personas, y se convierte en la diferencia entre un espacio agradable y uno de incómodo, recuerdan desde Zentia. En general en un edificio se busca que estas condiciones acústicas sean apropiadas, ya sea una vivienda – que necesitará un correcto aislamiento acústico para garantizar la convivencia –, como un restaurante – donde demasiada reverberación seria molesta para los clientes.

Así pues, cada espacio requiere un rendimiento acústico adaptado a sus funciones. Y por ello es tan importante esmerarse en la selección de un techo acústico. Porque estos pueden actuar como absorbentes del sonido, utilizando materiales adecuados de atenuación del sonido entre habitaciones y/o espacios adyacentes, limitando las molestias y propagación del sonido.

También pueden actuar para bloquear sonidos indeseados, utilizando materiales adecuados para eliminar la propagación de sonido entre habitaciones. Un ejemplo muy recurrente son las escuelas. En las aulas un acondicionamiento acústico es básico para conseguir un ambiente óptimo para los usuarios. Sin embargo en las escuelas clásicas hay un patrón de errores que se repetían. El más notable era un fallo claro en la acústica de los espacios. Eso implicaba que los profesores debían alzar su voz y que los alumnos no siempre llegaban a entender el mensaje. Esto pasaba porque se acostumbraban a instalar techos acústicos con un exceso de absorción, que podían llegar a “ensordecer” el aula.

Para tener más claro cómo elegir y qué tipo de techos de fibra mineral, se debe tener en cuenta que estos se clasifican en tres densidades: alta, media y baja. La primera de todas, las altas, proveen una alta atenuación del sonido, evitando que pase de una estancia a otra, mejorando la confidencialidad. La densidad media ayuda a la inteligibilidad y la concentración dado que ofrece un buen equilibrio entre la atenuación y la absorción acústica. Este se convierte en un producto muy versátil. Por último, las placas con densidad baja permiten controlar la reflexión sonora y ofrece un alto nivel de absorción acústico, hecho que ayuda en espacios abiertos con muchas fuentes de sonido. Gracias a estos techos se consigue mantener un bajo nivel de reverberación.

Y, aunque fuera del mercado pueda parecer que un buen aislamiento acústico implique una alta inversión, no es cierto. Para conseguir un techo equilibrado instalando uno con una densidad media es más que suficiente, y no supone un coste adicional al presupuestado. “Además, con los techos acústicos Zentia, se pueden aprovechar de nuevo las perfilerías si más adelante se desea cambiar el modelo de techo modular por uno con una densidad más o menos baja”, aseguran desde la empresa. Cabe añadir que la permutabilidad de unas placas por otras, para poder acondicionar cada estancia en cada momento, supone muchas veces una gran ventaja en momentos de reforma o rehabilitación.

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