por InfoConstrucción 5 de febrero, 2019 Construcción comentarios Bookmark and Share
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La empresa gallega Prosistemas ha desarrollado en EEUU un pavimento de 125.000 metros cuadrados para un gigante textil. Este proyecto supera todos los registros de planeidad y horizontalidad. La ejecución ha precisado un sistema logístico de aprovisionamientos continuos a una escala sin precedentes en el sector.

El ingeniero Eusebio Rey, director general de la empresa Prosistemas afirma que "no existe en la Tierra un espacio de semejante tamaño con este nivel de regularidad superficial".  Se refiere al último proyecto entregado por su empresa, el pavimento de un complejo logístico interminable a la vista, de una sola pieza de 125.000 metros cuadrados, que ha batido el récord del mundo de regularidad superficial, superando a sus competidores de América y Europa. Es decir, es el suelo más plano y nivelado del mundo, el campo de golf perfecto. Será la gran plataforma de distribución para la mayor compañía textil del mundo.

Este nuevo record mundial de Prosistemas le ha valido un premio Golden Trowel, conocido como el ´Nobel´ de la Alta Planimetría, que anualmente concede en Estados Unidos el American Concrete Institute y por el que pugnan empresas de los principales países industrializados.

El pavimento construido tiene una superficie de 125.000 metros cuadrados. Los resultados de planimetría medidos por el organismo estadounidense revelan una regularidad superficial (Ff+Fl) de 193,48 en la escala ASTM, la mayor registrada en la historia. También ha sido récord mundial el registro de horizontalidad de todo el conjunto, con un Fl de 94,99. 

La obra, realizada para la principal firma textil del mundo, también fue una proeza en el capítulo de aprovisionamientos y logística a gran escala, porque este tipo de trabajos necesitan un flujo continuo y medido de materias primas para mantener el ´tempo´ óptimo de los procesos químicos del hormigón. De este modo, durante 90 días consecutivos entró el peso equivalente a 1.100 automóviles en forma de áridos de distintas canteras, cementos, aditivos y estructuras metálicas para colocar el soporte de mallazo. Se emplearon otros noventa días, antes de iniciar la obra, en crear el dispositivo de transporte por tierra y mar para asegurar el abastecimiento a la velocidad exigida, además de examinar decenas de canteras para crear la fórmula con los niveles de cuarzo exactos. Las hormigoneras empleadas, puestas en fila y cada una con una carga de 25 toneladas, ocuparían los 300 kilómetros de la autovía Madrid-Valencia.

Durante la ejecución se han realizado más de 2.000 ensayos y test de calidad. Como ejemplo de la importancia que tiene cualquier aprovisionamiento secundario cuando se trabaja a escala hiperbólica, podemos decir que el cable de acero que conforma el mallazo -la red metálica sobre la que se vierte el hormigón- mide tanto como los 10.000 kilómetros de un cuadrante terrestre. Vaya por delante otro dato: existe una pieza diminuta de plástico que se emplea para separar las capas de mallazo y crear una estructura bien repartida para armar el hormigón

 

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