por InfoConstrucción 8 de julio, 2015 Construcción comentarios Bookmark and Share
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Los hoteles presentan un riesgo especial en caso de incendio. Aunque la normativa varía de país a país, los expertos opinan que los ocupantes de un hotel están expuestos a mayor riesgo que los ocupantes de otras actividades. De varios estudios realizados se extrae la conclusión de que la probabilidad de que ocurra un incendio en un hotel es diez veces mayor que la de que ocurra un incendio en el hogar, por lo que recomiendan instalar rociadores automáticos, según expertos de Tecnifuego-Aespi.

En la mayoría de los países, una estricta legislación, en la que se exige rociadores automáticos, entre otros sistemas, ha reducido el número de muertos por incendios en hoteles.

Existen una serie de factores específicos en los hoteles que afectan de una forma particular a la seguridad de las personas; estos factores pueden dividirse en cuatro categorías:

• Desconocimiento, por parte de los ocupantes, de los locales e instalaciones (vías de evacuación, señalización).
• Huéspedes durmiendo (estado de confusión puede ser alto y provocar la toma de decisiones equivocadas). • • Gran tamaño de los locales e instalaciones con presencia de gran número de personas.4.- Riesgos adicionales (bar, sala de baile, sala de máquinas, cocinas, lavandería, etc.)

Los profesionales que forman parte de los Comités Sectoriales de Instalación y Mantenimiento de equipos, y de Sistemas Fijos de Tecnifuego-Aespi, recomiendan el uso de rociadores automáticos, que actúan contra los incendios cuando todavía son muy pequeños, y descargan agua para evitar que se extiendan. La eficacia de estos sistemas, avalada por más de 120 años de existencia, ha llevado a muchos países, incluido España, a exigir la instalación de rociadores en hoteles (si la altura de evacuación excede de 28 m o la superficie construida excede de 5.000 m2) según el Código Técnico de la Edificación, CTE DB SI.

Los rociadores automáticos aseguran una protección eficaz en cualquier tipo de edificio, son muy seguros y sólo se activan en caso de necesidad. Controlan los incendios, salvan vidas y bienes. No estropean el mobiliario, puesto que únicamente efectúan el riego sobre instalaciones y artículos ya dañados. Dan la alarma para que acudan los bomberos, quienes suelen encontrarse con parte del trabajo ya hecho o al menos con un incendio controlado. Son completamente silenciosos. Sus características técnicas son invariables durante décadas. De un tiempo a esta parte, incluso se cuida su estética para que armonicen con la decoración.

La normativa que afecta a los hoteles en España está recogida en el Código Técnico de la Edificación, mencionado anteriormente. En esta norma se establecen las condiciones que deben reunir los edificios y los sistemas y equipos que hay que instalar obligatoriamente para proteger a sus ocupantes frente a los riesgos de incendio, para prevenir daños en los edificios próximos a aquél en el que se declare un incendio y para facilitar la intervención de los bomberos. Es de aplicación obligatoria en los proyectos y las obras de nueva construcción, de reforma de edificios o cambio de uso de los mismos.

Así, se deben cumplir una serie de condiciones de compartimentación, evacuación y señalización para "garantizar el confinamiento y control de incendios y facilitar la evacuación". Además, los edificios estarán dotados con las instalaciones de detección, alarma y extinción automática de incendios (normalmente rociadores) correspondientes, bajo la responsabilidad de la dirección del hotel.

 

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