por InfoConstruccion 20 de noviembre, 2020 Construcción comentarios Bookmark and Share
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A raíz de los accidentes por desprendimiento de cubiertas ocurridos en el pasado octubre por los temporales, Hispalyt recuerda la seguridad que aportan los tejados hechos con tejas, los cuales, somedios a ensayos, soportan vientos de 180 kilómetros por hora y lluvias torrenciales.

El pasado octubre, la tormenta Bárbara arrasaba cubiertas como la del colegio de Valdetorres del Jarama o la  de la Casa de la Cultura de Orendain, noticias que hacían cuestionar la seguridad de este tipo de tejados en situaciones adversas. 
 
La sección de Tejas de Hispalyt ha querido demostrar la seguridad de la teja en las cubiertas incluso ante los fenómenos meteorológicos más adversos. Los ensayos efectuados por los fabricantes de tejas asociados han demostrado que estas son capaces de soportar vientos de hasta 180 km/h así como lluvias torrenciales superiores a 6 litros por minuto y metro cuadrado.
 
"Elegir un tejado de tejas es recomendable no sólo por su buen comportamiento energético o sus posibilidades de diseño y estética, es también muy importante fijarse en la seguridad que tendrá toda la infraestructura, no solo en condiciones normales, sino también ante la posible irrupción de circunstancias climatológicas adversas", asegura el presidente de la sección de Tejas de Hispalyt, Noé Román.
 

Patologías de cubiertas

Según el "Análisis estadístico nacional sobre patologías en la edificación", elaborado por la fundación MUSAAT" los desprendimientos son protagonistas del 10% de las patologías que ocurren en una cubierta, en muchas ocasiones producidos como efecto de la corrosión y la oxidación de la zona de unión entre los tornillos y la chapa metálica que provoca un rápido deterioro de la infraestructura. 
 
Este mismo informe señala que las humedades y filtraciones son la primera causa de problemas en una cubierta (con un 52% de las patologías).
 
La misma situación se da frente a la acción del salitre en zonas costeras que corroe cualquier elemento metálico como la chapa, mientras que la teja no es corrosible ni se oxida ni en los ambientes más expuestos.
 

Pero además de los posibles riesgos provocados por el viento, la lluvia o la acción del mar, los tejados de tejas son un elemento pasivo eficaz para proteger los inmuebles en caso de incendio, como los que puedan iniciarse, por ejemplo, por la caída de un rayo en cubierta.

“Por sus características, las tejas cerámicas ofrecen un excelente comportamiento frente al fuego. No son combustibles, no emiten gases ni humos en contacto con la llama y no contribuyen al incendio. Desde el punto de vista de la reacción al fuego están clasificadas por la Comisión Europea como A1, lo que significa que no es necesario realizar ensayos, dado su excelente comportamiento frente al fuego, garantizando la máxima seguridad para el usuario”, explica el presidente de la Sección de Tejas de Hispalyt.
 
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