CIN Valentine señala el color como una herramienta clave para adaptar el hogar a nuevas formas de vivir, descansar y disfrutar de los espacios en 2026. En este contexto, la compañía identifica tres grandes tendencias cromáticas orientadas a crear interiores más equilibrados, luminosos y conectados con el bienestar emocional.
Inspiradas en la naturaleza, la serenidad y el optimismo, estas tendencias proponen paletas versátiles que permiten transformar cada estancia en un entorno funcional y armónico, donde el color aporta identidad sin perder coherencia estética.
Naturaleza envolvente: verdes profundos y tonos tierra
La conexión con el entorno natural continúa marcando la evolución del diseño interior. En 2026, los verdes adoptan matices más profundos y envolventes, combinados con tonos tierra suaves y cálidos. Esta paleta, inspirada en bosques y paisajes orgánicos, busca reforzar la sensación de calma y equilibrio en el hogar.
Un ejemplo representativo es Rainforest #E738, un tono que remite a valores vinculados a la naturaleza y la conciencia ambiental. Esta tendencia resulta especialmente adecuada para salones y dormitorios, donde actúa como una base atemporal que combina con materiales naturales y texturas suaves, generando espacios estables y acogedores.
Neutros cálidos: la elegancia de la calma
Los tonos neutros evolucionan hacia una expresión más cálida y confortable. Beiges suaves, blancos rotos y colores arena sustituyen a las paletas frías, aportando una elegancia serena que potencia la luz natural y amplía visualmente los espacios.
Dentro de esta línea destaca Carrara White #E675, un blanco ligeramente grisáceo que mantiene una calidez equilibrada. Este tipo de tonos funciona como base versátil para distintos estilos decorativos y facilita la incorporación de acentos de color o elementos con mayor carácter sin sobrecargar el conjunto.
Acentos optimistas: azules minerales y toques expresivos
Como contrapunto a las bases naturales y neutras, las tendencias de 2026 incorporan acentos cromáticos que aportan dinamismo y personalidad. Los azules minerales, inspirados en el agua y la piedra, se combinan con pinceladas de tonos cálidos y expresivos.
Aplicados en paredes protagonistas, mobiliario o elementos decorativos, estos colores permiten introducir energía de forma controlada. Tonos como Petrol Blue #E702 aportan profundidad visual y refuerzan una lectura contemporánea del espacio, sin comprometer el equilibrio general.
En conjunto, estas tres tendencias permiten configurar interiores coherentes, armónicos y funcionales, combinando bases suaves con acentos más expresivos según las necesidades del usuario. Con esta propuesta, CIN Valentine refuerza su enfoque del color como herramienta de bienestar, capaz de acompañar la evolución de los espacios domésticos a lo largo del año.




