El sector de la construcción en España inicia el ejercicio tras un 2025 de recuperación. Según datos del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña y la Federación de Gremios de la Construcción, la actividad cerró el año con un crecimiento del 4 % respecto a 2024, situándose por encima de otros grandes países europeos y registrando uno de los mejores resultados desde 2008.
A pesar de estos datos, la actividad diaria en obra continúa condicionada por dificultades estructurales como la gestión de recursos limitados, la coordinación de equipos multidisciplinares, la complejidad de los cronogramas y la necesidad de mantener elevados estándares de protección y calidad.
En este contexto, la Inteligencia Artificial (IA) se posiciona como una herramienta con capacidad para mejorar la asignación de recursos, agilizar procesos, identificar posibles incidencias y anticipar riesgos laborales. Sin embargo, datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad indican que la construcción es el sector con menor adopción de IA en España, con apenas un 4,5 % de empresas que utilizan estas tecnologías.
Aplicaciones en proyectos
Consciente de este escenario, y con el objetivo de fomentar su aplicación práctica, Sto Ibérica, analiza cómo la Inteligencia Artificial puede apoyar la gestión de proyectos en construcción y mejorar la toma de decisiones en obra:
- Planificación generativa, que crea múltiples alternativas de ejecución considerando normativa, terreno y objetivos, mejorando la toma de decisiones.
- Simulación avanzada de riesgos, usando modelos predictivos y sensores para anticipar accidentes y optimizar la seguridad y eficiencia.
- Análisis predictivo de retrasos y costes, que permite detectar posibles desviaciones y actuar preventivamente para cumplir plazos y presupuestos.
- Uso de drones y robótica, que mejora el control de calidad, reduce riesgos laborales y ofrece inspecciones más precisas.
- Integración con BIM, facilitando una visión en tiempo real del proyecto y una mejor coordinación entre equipos.
- Transformación del talento, impulsando nuevos perfiles digitales y modernizando el sector.
- Optimización energética y sostenibilidad, reduciendo la huella ambiental y alineando los proyectos con objetivos regulatorios y estratégicos.




