El Clúster de la Edificación, a través de su Grupo de Trabajo de Gestión de Residuos y Economía Circular, ha presentado el informe Impacto Económico de la Circularidad, que analiza cómo la gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) influye directamente en la rentabilidad de proyectos residenciales.
El estudio, basado en 129 obras que suman más de 11.000 viviendas, concluye que la gestión de residuos debe abordarse como una variable productiva, y no únicamente como un requisito administrativo.
De coste fijo a variable optimizable
El informe plantea un cambio de enfoque en obra: el residuo no es un coste fijo, sino un elemento que puede optimizarse mediante gestión operativa.
Este planteamiento implica:
- Integrar la gestión de RCD en la planificación de obra
- Aplicar criterios de control y seguimiento
- Considerar su impacto en el resultado económico final
Según el análisis, la correcta gestión permite mejorar tanto la eficiencia como la trazabilidad de los materiales.
Ahorro económico cuantificado
El estudio cifra el impacto directo en costes:
- 1.059 € → 739 € de coste de gestión por vivienda
- Ahorro medio: 320 € por unidad residencial
Escalado a promociones de mayor volumen, el impacto es significativo:
- Hasta 32 millones de euros de ahorro por cada 100.000 viviendas
Los autores subrayan que se trata de una estimación conservadora, ya que las empresas analizadas ya aplican metodologías avanzadas de gestión.
Segregación en origen y reducción de ineficiencias
Uno de los factores clave es la segregación en origen, que permite:
- Reducir costes logísticos
- Evitar transporte innecesario de residuos mal clasificados
- Recuperar valor de materiales reciclables
Este enfoque mejora la circularidad y reduce pérdidas económicas asociadas a la gestión ineficiente.
El residuo mezclado como foco de pérdida
El informe identifica el residuo mezclado como principal problema operativo. Su uso generalizado impide la valorización de materiales como:
- Madera
- Yeso
- Plásticos
- Cartón
Este flujo actúa como un “contenedor comodín”, generando un aumento de costes y una pérdida directa de valor económico.
El estudio señala que el problema no es técnico, sino de organización y gobernanza en obra, donde el residuo mezclado se utiliza como solución rápida sin control operativo.
Hacia un modelo de gestión productiva
El informe propone evolucionar hacia un modelo basado en:
- Datos y control operativo en obra
- Reducción del residuo mezclado
- Trazabilidad del destino final de materiales
- Priorización de flujos con mayor impacto económico
Este enfoque permite integrar la economía circular como herramienta de gestión, más allá de su dimensión ambiental.
El documento ha sido elaborado con la participación de empresas de toda la cadena de valor, incluyendo ACR, Grupo Arpada, Holcim, Rockwool, CoCircular, JTC, Ávita, Hercesa, Mace y Knauf.




