Las zonas exteriores y de piscina presentan uno de los problemas más comunes en cuanto a seguridad se refiere: la resbaladicidad de los pavimentos y coronaciones cuando entran en contacto con el agua.
En estas zonas, el agua actúa como una película que reduce la fricción y es cuando el coeficiente de deslizamiento (RD) cobta importancia, ya que determina el nivel de seguridad del pavimento. Las superficies aparentemente seguras, se convierten en puntos críticos al no haber considerado este factor desde el inicio.
Este problema no solo afecta a la coronación de la piscina, sino también a puntos especialmente sensibles como los accesos al vaso, escaleras o peldaños de entrada, donde el tránsito es constante y el riesgo de caída aumenta considerablemente al combinar humedad, inclinación y cambio de nivel.
Ante esta problemática, la solución que se suele plantear es la más drástica: sustituir el pavimento por otro antideslizante. No obstante, esta opción conlleva una inversión importante, tanto en tiempo como en costes, así como inconvenientes derivados de la obra.
Lejos de ser una alternativa, FILA cuenta con PROGRIP, un antideslizante profesional diseñado para aumentar la adherencia del pavimento en cuestión de minutos. Está indicado para cerámica, porcelánico, granito y otras piedras silíceas.
PROGRIP actúa creando una microrugosidad en el material que hace que el nivel de fricción incremente incluso cuando el suelo está mojado, ya sea con el pie descalzo o calzado.
El proceso de aplicación es sencillo: Se extiende PROGRIP puro sobre el pavimento limpio y seco y se deja actuar durante un tiempo estipulado en una prueba previa, que suele oscilar entre los 2 y 10 minutos. Se retiran los residuos con un aspirados de líquidos y se aclara con agua.
PROGRIP es un tratamiento definitivo que no necesita ser reaplicado ya que no crea película.
No necesitarás sustituir el pavimento para mejorar la seguridad en una piscina.




