Pese al buen inicio del año en el mercado inmobiliario, la práctica de iniciar la búsqueda de vivienda sin una hipoteca preaprobada continúa siendo habitual en España. Según RN Tu Solución Hipotecaria, esta dinámica se mantiene como uno de los factores que más condicionan el proceso de compra y la estructura de financiación posterior.
“El comprador español suele iniciar la búsqueda de vivienda sin haber estudiado antes su capacidad real de financiación. Se deja llevar por la emoción, visitas inmuebles, se enamora de uno y solo entonces se plantea cómo va a pagarla”, afirma Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria. “Es una forma de proceder que genera tensiones innecesarias y, en muchos casos, consecuencias económicas evitables” explica.
Tres errores habituales en la compra de vivienda
- No contar con una hipoteca preaprobada antes de empezar a buscar vivienda: Esta falta de planificación provoca que muchos compradores lleguen al momento de entregar las arras sin saber con certeza si podrán obtener la financiación necesaria.
- Desconocer el nivel óptimo de endeudamiento: Muchos compradores no calculan correctamente cuánto pueden destinar al pago mensual sin comprometer su nivel de vida ni su capacidad de ahorro, lo que conduce a operaciones excesivamente ajustadas. “El endeudamiento máximo que concede un banco no siempre coincide con el endeudamiento saludable para una familia”, apunta el directivo.
- El desconocimiento del funcionamiento real del mercado hipotecario. Existe una percepción generalizada de que el mejor préstamo es siempre el que ofrece el tipo de interés más bajo, una idea que, según RN Tu Solución Hipotecaria, no suele corresponder con la realidad.
La confusión entre el tipo de interés nominal (TIN) y la tasa anual equivalente (TAE) continúa siendo uno de los principales factores de distorsión en la toma de decisiones. "La mayoría de los compradores se fija en el tipo más bajo, cuando la referencia correcta para medir el coste real es la TAE", recuerda. La compañía subraya que una correcta planificación previa permitiría evitar gran parte de estos escenarios y mejorar de forma significativa las condiciones finales de financiación.
"Nos encontramos con clientes que, por no haber analizado bien su operación desde el inicio, terminan firmando varios créditos para poder cerrar la compra. Esto supone asumir una carga financiera muy superior a la necesaria. La hipoteca no debería ser un trámite posterior a la compra, sino el primer paso del proceso", concluye Gulias.




