Carrier ha presentado una nueva Unidad de Distribución de Refrigerante, CDU, desarrollada para responder al aumento de la demanda de refrigeración en centros de datos y mejorar aspectos como la eficiencia energética, la resiliencia operativa y el aprovechamiento del espacio disponible.
La nueva solución se integra dentro de la gama QuantumLeap, la línea de tecnologías para centros de datos desarrollada por la compañía para aplicaciones de refrigeración de alta densidad y entornos de infraestructura crítica.
La refrigeración líquida gana peso en centros de datos
El crecimiento de la densidad térmica de los racks y las exigencias energéticas de las infraestructuras digitales están impulsando la implantación de sistemas de refrigeración líquida en centros de datos europeos.
Según la compañía, la nueva CDU ha sido diseñada para facilitar el despliegue de este tipo de soluciones a gran escala, manteniendo la estabilidad operativa y contribuyendo a reducir el coste total de propiedad, TCO.
El sistema incorpora controles avanzados destinados a gestionar con precisión los circuitos secundarios de refrigeración y optimizar la disipación térmica bajo diferentes condiciones de carga.
Intercambiadores modulares y mejora de la eficiencia térmica
Entre las características técnicas destacadas, la unidad integra intercambiadores de calor modulares capaces de alcanzar temperaturas de aproximación de hasta 2 °C, frente a los 4 °C habituales en soluciones convencionales, según los datos facilitados por la compañía.
Esta reducción permite mejorar la transferencia térmica y aumentar la eficiencia del sistema de refrigeración en aplicaciones de alta densidad computacional.
Con este lanzamiento, Carrier amplía su oferta de soluciones para centros de datos orientadas a responder al crecimiento de la infraestructura de TI refrigerada por líquido y a las nuevas demandas de eficiencia energética del sector digital.




