Arco ha presentado un nuevo filtro magnético inclinado desarrollado para reforzar la protección de instalaciones de calefacción, agua caliente sanitaria, ACS, y redes de agua potable. La solución combina sistemas de captación magnética y filtración mecánica para reducir la acumulación de residuos y mejorar la fiabilidad de las instalaciones.
El equipo incorpora un imán de neodimio N42, diseñado para captar partículas ferríticas presentes en el circuito y minimizar la presencia de sedimentos que puedan afectar al rendimiento de la instalación.
Además, integra una malla filtrante de acero inoxidable de 700 μm, que actúa como barrera frente a impurezas sólidas y complementa el proceso de filtración.
El filtro ha sido desarrollado para trabajar en condiciones exigentes, con resistencia térmica de hasta 95 °C y presión nominal PN20, características orientadas a aplicaciones de funcionamiento continuado.
La solución cuenta con un diseño de asiento inclinado y conexión roscada que facilita la instalación en distintas configuraciones de fontanería y climatización. Según la compañía, esta configuración permite una integración sencilla y estable en sistemas existentes.
Otro de los elementos destacados es el encapsulado del imán en una única pieza, una solución que evita el contacto directo con el agua y simplifica las operaciones de mantenimiento, contribuyendo además a prolongar la vida útil del conjunto.
El filtro está fabricado en latón europeo DW, 4MS, material apto para aplicaciones en redes de agua potable y compatible con instalaciones destinadas al consumo humano.




