por InfoConstrucción 8 de junio, 2016 Construcción comentarios Bookmark and Share
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Juan Manuel Castaño Salvador es miembro de la Junta Directiva de la Plataforma PEP, arquitecto certificado por el Passivhaus Institut y experto regional en Edificios de Consumo Casi Nulo de Energía por el programa europeo Passreg. Comenta la realidad de este tipo de construcciones en España.

Las edificaciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente; son cada vez más habituales, el consumo y la eficiencia energética son medidos ahora; a través un control más efectivo que determina el estado de los inmuebles, de cara a alquilar o vender cualquier propiedad. Se están dando los pasos hacia un nuevo tipo de arquitectura más sostenible, pero estos métodos no son nuevos, de hecho en Alemania estas prácticas ya han sido desarrolladas por el ‘Passivhaus Institut’.

Los edificios construidos bajo este estándar pueden reducir su consumo energético en un 75%, lo cual proporciona importantes beneficios no sólo al propietario, sino también al medioambiente. Se siguen 5 principios básicos: excelente aislamiento térmico, ventanas y puertas de altas prestaciones, ausencia de puentes térmicos, ventilación mecánica con recuperación de calor y  estanqueidad al aire.

En España no esta tan desarrollado construir edificios siguiendo estos parámetros, pero existen arquitectos que abogan por este modelo y están certificados por el instituto alemán como expertos en la materia. “La implementación ha sido gradual, está en desarrollo. Se ha certificado el primer edificio público en España hay edificios de oficinas certificados, edificios de viviendas, se ha trascendido de la escala de vivienda unifamiliar, que es como empezó el estándar en España”. Comenta Castaño analizando el fenómeno en España.

De hecho, una de las razones por las que este fenómeno no es tan popular como en el centro de Europa es el clima. “Tengo el despacho en Sevilla, y el verano pasado a 47º vi muy pocas ventanas abiertas”, asegura Castaño en referencia a la falta de aislamiento que existe en los edificios españoles. Las ventanas tienen que poder abrirse, en el caso contrario no se certifica Passiv Haus, pero no tenemos la necesidad de abrirlas para airear la casa porque el edificio está continuamente ventilado las 24h, con un sistema con recuperación de calor”. Añade el arquitecto haciendo referencia a las innovaciones que presenta este método, que está cambiando la forma de edificar edificios más sostenibles y que ahorran energía.

Los certificados expedidos por el instituto alemán son tenidos en cuenta en relación a la  demanda de energía, entre otras pruebas que tienen carácter más ambiental. “En el resto de certificaciones ambientales entran en juego otros factores, como consumo de agua o ciclo de vida de materiales. Por eso es una combinación perfecta aplicar ‘Pasiv Haus’ con una certificación ambiental, en la que entran en juego el resto de factores que hacen sostenible a un edificio”, dando valor a otros estándares que garantizan una construcción sostenible.

La edificación según el modelo ‘Pasiv Haus’ no está implantada en la mayoría de la construcción española, aun así, se está empezando a seguir las indicaciones del instituto alemán en proyectos de obra nueva que se desarrollan en el país. Ejemplo de ello son la biblioteca pública de Villamediana de Iregua,una promoción pública de más de 300 viviendas en Bilbao (Torres Bolueta) o un proyecto que se realizará en Sevilla, que incluye un edificio de 300 m2 para uso docente.

La dificultad técnica para aislar un edificio en los climas cálidos, como es el mediterráneo,  no es tan exigente como en los países de Europa central donde se han venido dando este tipo de proyectos. “Nosotros en el Sur y en el área mediterránea podemos construirlos con espesores de aislamiento de alrededor de 10 cm, sin necesidad de ir a triples vidrios; y en climas fríos como los centroeuropeos para llegar a esas mismas demandas tienen que colocar espesores de alrededor de 25-30 cm y triples vidrios”, explica Castaño al asegurar que podrían exportarse de manera sencilla a países de clima templado, como es España u otros países de la cuenca del Mediterráneo. Con el paso del tiempo se verá si este modelo se consolida en el sector nacional de la construcción; o si, por el contrario, los proyectos realizados hasta la fecha se quedan como un pequeño ejemplo de ‘brotes verdes’.   

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