por InfoConstruccion 27 de abril, 2018 Sostenibilidad comentarios Bookmark and Share
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En La Marina de València se ha instalado un prototipo de banco solar urbano con la finalidad de probarlo y de mostrar públicamente las posibilidades que ofrece para el turismo inteligente. Permite conectarse a Internet por Wifi, cargar por inducción dispositivos electrónicos móviles y acceder mediante una pantalla táctil antivandálica a apps de interés para turistas y ciudadanos. Incluye iluminación led inteligente y una placa solar que genera energía para alimentar todos sus componentes electrónicos.

Un banco solar autónomo que permite conectarse a Internet por Wifi, cargar por inducción dispositivos electrónicos móviles y acceder mediante una pantalla táctil antivandálica a apps de interés para turistas y ciudadano. Este demostrador se ha desarrollado en el proyecto de I+D Nodos-Turismo (Nuevos objetos para ciudades conectadas y sostenibles: investigación y desarrollo de un prototipo de objeto urbano inteligente orientado al turismo). Un proyecto que comenzó en enero 2016 y finaliza ahora en este mes de abril de 2018, gracias a la financiación del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) a través del Programa Operativo FEDER de la Comunidad Valenciana 2014-2020.


Nodos Turismo está coordinado por el Instituto Tecnológico Metalmecánico, Mueble, Madera, Embalaje y Afines (AIDIMME), cuenta con la participación del Instituto de Tecnología Cerámica (ITC-AICE), la cooperación de empresas de varios sectores (mobiliario urbano, madera, cerámica, construcción con madera y domótica/sensórica) y la colaboración de los especialistas externos Kiyanshid Hedjri y Antoni Castells Sanabra.
La iniciativa se enmarca en La Marina de València Living Lab. A través de esta plataforma, el frente marítimo se posiciona como un espacio de experimentación con tecnología a escala urbana, con el objetivo de que entidades y empresas puedan testar sus prototipos y productos innovadores.

Desarrollo del prototipo de Nodos Turismo

El banco está construido con materiales sostenibles: cerámica y madera. La cerámica tiene propiedades fotocatalíticas, por lo que es autolimpiante y anticontaminante. Descompone gases tóxicos como los óxidos de nitrógeno (NOx), de manera que no sean peligrosos para la salud. Ha sido proporcionada por Grespania. La madera está tratada con barnices especiales para aumentar su durabilidad en condiciones externas agresivas, así como su resistencia al rayado y a la radiación ultravioleta. Según Miguel Ángel Abián, coordinador, director técnico del proyecto y jefe del Dpto. de Tecnología y Biotecnología de la Madera de AIDIMME, “el uso combinado de materiales de cerámica y madera en entornos urbanos es innovador por sí mismo, y constituye un primer paso para aumentar el uso de materiales sostenibles en las ciudades”.

Los factores medioambientales se tuvieron en cuenta desde el principio en el diseño y desarrollo del banco: ecodiseño, materiales renovables como la madera y la cerámica así como la energía solar como fuente de alimentación de los componentes electrónicos del prototipo. Una de las cuatro macrotendencias tecnológicas y sociales detectadas por Aidimme e ITC-AICE en el proyecto fue la sostenibilidad, la cual incluye la eficiencia energética, la iluminación inteligente, el aprovechamiento de recursos naturales, la generación de electricidad, etc. En el diseño del prototipo, también se tuvo en cuenta la ergonomía y la necesidad de crear sombra en zonas turísticas mediterráneas.

Para definir las características que debía cumplir el prototipo, se ha contado con la colaboración desinteresada del Ayuntamiento de Castellón, de Marina D´Or, Casual Hoteles, Hotel Voramar y de las entidades INVAT.TUR (Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas), la Fundación Turismo VLC, la fundación InnDEA Valencia, el Instituto Tecnológico Hotelero y la Agencia Valenciana del Turismo.  

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