Solo el 3% de los cerca de 9,8 millones de edificios residenciales en España, unos 292.000, ofrece un recorrido completamente accesible desde la calle hasta la puerta de la vivienda para una persona en silla de ruedas, mientras que el 97% presenta al menos una barrera arquitectónica. Así lo recoge la primera edición del Barómetro de la Accesibilidad elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios.
Aunque salir de casa es una acción cotidiana, para más de 2,4 millones de personas con movilidad reducida en España supone un desafío diario, condicionado por obstáculos como escalones, puertas pesadas o ascensores poco adaptados o inexistentes.
El estudio señala que dos de cada tres edificios (67%) no son accesibles desde la calle hasta el portal, siendo el principal impedimento la presencia de escalones, que aparece en el 48% de los casos. Además, cuando existen rampas, un 40% carece de barandilla, lo que limita su funcionalidad.
En el acceso al edificio, el 60% de las fincas presenta dificultades de accesibilidad. Aunque el 89% de las puertas son anchas, en el 47% de los casos no se sostienen solas o se cierran rápidamente, y un 30% resulta difícil de abrir por su peso. A ello se suma que solo el 42% de los porteros automáticos está a una altura adecuada para personas en silla de ruedas y que tres de cada cinco buzones son inaccesibles.
El informe también analiza la situación de los ascensores. El 22% de los edificios carece de ellos, y en los que sí existen, el acceso no está garantizado: el 43% presenta desniveles que no se salvan adecuadamente. Una vez dentro, persisten las dificultades: puertas pesadas (87%), botones demasiado altos (85%), tiempos de cierre insuficientes (83%) o falta de espacio (78%). En conjunto, el 64% de los ascensores no cumple los criterios de accesibilidad física para su uso en silla de ruedas.
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, señala que: “Una vida libre e independiente empieza en lo más cotidiano: poder entrar y salir de casa sin ayuda. Cuando el entorno no está preparado, esa autonomía se diluye y acaba por convertir a millones de personas en prisioneras de su propio hogar”.
Brecha en la percepción
El barómetro, presentado con motivo del Día Europeo de la Vida Independiente, también identifica una brecha en la percepción de la accesibilidad. Las personas sin problemas de movilidad puntúan la accesibilidad de sus edificios con un 6,88, mientras que quienes sí los tienen la valoran con un 5,45.
En cuanto a la mejora de las condiciones, el 78% de los edificios no ha realizado reformas en los últimos dos años y el 61% no prevé hacerlo a corto plazo. Entre los principales obstáculos figuran el coste económico y la falta de iniciativa vecinal, ya que el 84% considera difícil asumir el gasto de adaptar el edificio.
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, subraya la importancia de un cambio: “En un contexto de envejecimiento poblacional, con mayor esperanza de vida, garantizar entornos accesibles no debería entenderse como un gasto, sino como una inversión imprescindible para garantizar la calidad de vida en nuestro futuro más próximo”.




