El mercado inmobiliario español muestra señales de ajuste en el arranque del año. Según el INE, el número total de fincas transmitidas aumentó un 2,7% interanual, mientras que las compraventas de vivienda descendieron un 2,2%, lo que apunta a una pérdida de impulso en el segmento residencial.
La evolución por tipología evidencia un comportamiento desigual. La vivienda nueva registró una caída del 10,2% interanual, mientras que la vivienda usada se mantuvo prácticamente estable, con un leve incremento del 0,2%, concentrando cerca del 79% de las transacciones. Reforzando el papel de la segunda mano en el mercado.
En este contexto, la menor producción de obra nueva está reduciendo las alternativas disponibles para los compradores y reorientando la demanda hacia la vivienda existente.
Sobre esta evolución, el sector apunta a factores estructurales. El Country Manager de Finteca, Yogi Thadhani, señala: "La obra nueva va a un ritmo totalmente distinto a la vivienda usada. El que se haya caído desplomado, en este caso alrededor de un diez por ciento, hace que esta falta de suelo, unido al encarecimiento de los costes, hacen que este segmento se vea totalmente estancado".
Thadhani añade que este desequilibrio está teniendo impacto en el mercado: "La vivienda usada ya es el único sostén, que es el que se concentra en la mayoría de las transacciones y, por lo tanto, el encarecimiento del precio".
Dificultad de acceso al crédito
A esta situación se suma el debate sobre la financiación hipotecaria. El Banco de España ha planteado la posibilidad de endurecer los criterios de concesión de hipotecas en un entorno de tipos de interés elevados. En este sentido, el Country Manager de Finteca, Yogi Thadhani, advierte: “La realidad es que supondría un golpe directo al acceso a la vivienda y los principales afectados serían los jóvenes”.
Contexto financiero
El directivo también analiza el contexto financiero actual: "Limitar la financiación en el sentido que ellos consideren, teniendo en cuenta también que el Euribor va en aumento, hace que todo el mundo, pero especialmente los jóvenes, tenga que darse prisa y aprovechar el momento de ahora para tomar una decisión con respecto a la vivienda".
Por último, Thadhani señala el efecto diferencial entre perfiles de compradores: "Estamos viendo que quien tenga un ahorro o una ayuda familiar podrá comprar, pero el perfil joven queda totalmente atrapado en alquileres, que ya empieza a ser un bucle y perdiendo totalmente su capacidad de ahorro para luego poder invertir a largo plazo".
En conjunto, la evolución de la obra nueva, el peso creciente de la vivienda usada y las condiciones de financiación configuran un escenario en el que la capacidad de acceso efectivo a la vivienda se consolida como el principal factor de ajuste del mercado.Principio del formulario




