16 de febrero, 2015 Empresa comentarios Bookmark and Share
< Volver

En el marco de Cevisama se han entregado los galardones a los premiados en las categorías de Arquitectura, Interiorismo, PFC y medios de comunicación de Ascer. El jurado estuvo formado por arquitectoscomo Emilio Tuñón, Cino Zucchi, José María Sánchez, Martha Thorne, Anupama Kundoo, Fernando Márquez y Ramón Monfort. El jurado apreció que "los proyectos ganadores evidencian la evolución de la cerámica como material imprescindible en la arquitectura actual".

El jurado decidió otorgar el primer premio en la categoría de Arquitectura al proyecto “Casa en Príncipe Real” (Lisboa) del estudio Camarin Arquitectos (Vasco Correia y Patricia Sousa). El jurado ha destacó del proyecto “la brillante interpretación de la utilización de la cerámica en el casco histórico de Lisboa. La vivienda, desarrollada en cinco plantas, se presenta a la calle como un plano de cerámica tradicional reinterpretada con diferentes texturas”.

El revestimiento del edificio supone "una aproximación contemporánea a los azulejos que cubrían el edificio anterior, el cual se encontraba en avanzado estado de decadencia". Los arquitectos definieron un conjunto de "normas abstractas" para transformar el motivo original de los azulejos con un modelo abstracto, personificado en tres piezas diferentes: una base de baldosa plana, una baldosa en relieve y unas piezas de acero perforado permeable a la luz.

Menciones de honor en arquitectura
“Casa El Enroque”, de Ángel Luis Rocamora, del que el jurado valora “la sensible utilización de elementos cerámicos tradicionales utilizados en las fachadas en combinación con las aperturas de los huecos, que se abren estratégicamente en la rehabilitación y ampliación de un edificio existente”.

La fachada y sus huecos se protegen en su contacto con el espacio público mediante un zócalo de azulejo, que se encarama a la fachada y se adentra en sus huecos, jambeándolos, adaptándose con perfección geométrica a la serie de planos abocinados que conforma sus alzados. Este zócalo azulejado y la imagen formal del continuo de huecos horadados en el macizo de fachada, protegidos con enrejados de chapa metálica estirada permeable, le confiere una imagen mediadora entre la tradición del lugar y la vocación decididamente contemporánea de la casa.

“Casa Andamio”, de bosch.capdeferro arquitectures. El jurado ha destacado la inteligente intervención sobre una vivienda existente, así como la utilización de la cerámica vidriada en diferentes elementos de la construcción como catalizadores de una particular vibración de la luz en los espacios de transición entre los interiores y exteriores.

Los materiales escogidos pretenden establecer una línea de continuidad con la tradición constructiva del lugar. En este sentido, la cerámica juega un papel fundamental: se propone el uso de piezas vidriadas producidas en la localidad próxima de La Bisbal, presentes históricamente en las construcciones de este ámbito de la costa y que definen el carácter y la imagen de sus pueblos.

El proyecto propone el uso de piezas comunes y de celosía como material de revestimiento y filtro en aberturas de fachada en sus aplicaciones más usuales, pero también como material básico para la construcción de mobiliario o como elemento de integración de las luminarias empotradas tanto en el interior como en el exterior de la casa. El acabado vidriado de la cerámica y su irregularidad fruto de su factura manual proporcionan una particular vibración de la luz, dotando al espacio de una calidez solar.

Premiados en interiorismo
En la categoría de Interiorismo se concede el primer premio al proyecto “Recuperación del claustro del Palau-Castell de Betxí” del estudio El Fabricante de Espheras. El jurado valora la conceptual transformación del espacio interior del claustro mediante la incorporación de una gran superficie de espejo que “construye virtualmente” la mitad del claustro renacentista perdido. La obra apuesta por la recuperación del espacio claustral con la incorporación de un paramento de barro cocido tradicional.

Se ha apostado por utilizar un único material como herramienta para la recuperación del claustro, consiguiendo finalizar los elementos inacabados del patio clásico y poner en valor la planta baja.

Menciones de honor en interiorismo
”Tienda Bodebó” de CAVAA (Jordi Calbetó i Oriol Vañó) en la que el jurado valora “la frescura de la intervención en la reforma interior, así como la humildad, y la eficacia en la utilización de las diferentes piezas cerámicas”.

Se apuesta por la reutilización de los elementos existentes, como la mejor garantía de que la tienda no perderá su carácter. La ‘baldosa cartabón’, presente en bancos y paredes de la tienda original, se ha utilizado de nuevo, para desarrollar las bancadas de exposición de granel y el mostrador de venta. Esta vez con pintura blanca en el esmalte y terracota vista y con un dibujo que rompe con la disposición clásica.

“Restauración del Pabellón de la Administración del recinto modernista de Sant Pau”, de Joan Nogué Arbussa. El jurado valora la magnífica restauración “especialmente por su vocación de restituir el estado original, reintegrando las piezas cerámicas originales y reinterpretando, en clave contemporánea, las partes de las que no existían información objetiva”.

Durante el Modernismo, casi todos los arquitectos utilizaron la cerámica y el mosaico de cerámica, pero ninguno de ellos evolucionó y adaptó las dos artes de una manera tan representativa como Domènech i Montaner. Su obra es inusual y única, con la finalidad de ser aplicada para cada espacio, buscando función y belleza a partir de diseños y colores específicos. Esta evolución hacia los revestimientos cerámicos y sus diversas aplicaciones no la encontramos sólo en el interior de sus obras, también en fachadas y cubiertas de sus edificios. Para poner en valor la gran riqueza decorativa y escultórica en cerámica de este Pabellón se adoptaron cuatro criterios de actuación: restauración, reintegración, reinterpretación, y reubicación.

Premiados en PFC
Por último, los Premios Cerámica cuentan con una categoría destinada a distinguir el mejor Proyecto Fin de Carrera realizado por estudiantes de Arquitectura de Escuelas en el que el uso de cerámica en el proyecto juegue un papel importante

El jurado ha acordado conceder el primer premio en la categoría de PFC al proyecto “Alfama 2.0” de María González Aranguren de la ETSAM. El jurado valora muy positivamente el proyecto para la rehabilitación del barrio de la Alfama en Lisboa, por la alta calidad de la propuesta, tanto en términos urbanísticos como arquitectónicos. Así mismo, se valora la optimista interpretación constructiva de las fachadas cerámicas tradicionales de Lisboa.

Se han concedido dos Menciones de Honor: una al proyecto “Rehabitar Bujalcayado” de Irene Iglesias Román, en la que el jurado ha destacado la voluntad de revitalización de los restos arquitectónicos de Bujalcayado, así como la muy personal propuesta constructiva; y “La Nuit Américaine” de Luis Rodríguez Carnero, del cual el jurado valora el completo collage urbano propuesto para el archivo cinematográfico, así como la obsesiva utilización del material cerámico en la construcción de las fachadas.

Publicidad

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus