La vivienda turística en España sufre un descenso interanual del 12,4%, el mayor registrado desde el inicio de la serie histórica, y deja el nivel de oferta en su punto más bajo de los últimos tres años. Los datos son llamativos, teniendo en cuenta el número de viviendas turísticas comercializadas en plataformas digitales se situó en 329.764 en noviembre de 2025, según la estadística experimental sobre viviendas turísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, dirigido por Isabel Rodríguez, atribuye estos resultados al impacto de las medidas adoptadas en los últimos meses, entre ellas el despliegue del Registro Único de Arrendamientos y la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), que refuerza la capacidad de las comunidades de vecinos para vetar la implantación de viviendas turísticas.
En este contexto, el Ministerio destaca que entre mayo y noviembre de 2025, periodo en el que se ha desarrollado la aplicación progresiva del registro estatal, la oferta en plataformas se redujo en más de 52.000 unidades. En este sentido, durante un acto celebrado el pasado jueves en Aranjuez, la ministra, instó a las comunidades autónomas y ayuntamientos a actuar contra la oferta irregular: “clausurar pisos turísticos ilegales. Si tenemos esas casas y están actuando de forma ilegal, yo digo trabajemos primero para cerrarlas y después para orientar a que esas viviendas se conviertan en alquiler residencial y no en un negocio”.
El Gobierno sostiene que estas actuaciones contribuyen a preservar la función social de la vivienda y a combatir la ilegalidad en un mercado que, según el Ministerio, ha generado efectos negativos como el incremento de precios, la expulsión de residentes de sus barrios y un aumento de la gentrificación, con pérdida de identidad en determinadas zonas urbanas.
El Ministerio de Vivienda asegura que seguirá trabajando para impulsar el alquiler residencial a precios asequibles, apoyándose en herramientas como el futuro Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 y un próximo Real Decreto-ley que incluirá medidas regulatorias y fiscales orientadas al mercado del alquiler temporal.
Madrid, la principal anomalía
Uno de los datos más llamativos del informe se encuentra en el municipio de Madrid, donde se ofertaron 12.637 viviendas turísticas, mientras que en el registro estatal figuran únicamente 1.283 viviendas con códigos activos. El número total de códigos solicitados en la ciudad asciende a 17.635, aunque la mayoría corresponden a alquiler de temporada.
Según el Ministerio, esta diferencia evidencia que una parte significativa de la oferta se estaría comercializando como turística sin contar con las licencias municipales necesarias, tal como se desprende de la información recopilada en el registro estatal.




