El crecimiento interanual del precio de la vivienda se sitúa en el 12,9% en el cuarto trimestre de 2025, una décima por encima del trimestre anterior. El incremento se refleja tanto en la vivienda nueva, que avanza un 11,2%, como en la de segunda mano, que sube un 13,1%. En comparación trimestral, los precios aumentaron un 1,8%, impulsados por el repunte de la obra nueva (2,2%) y de la vivienda usada (1,8%). Según
El Índice de Precios de Vivienda (IPV) que ha sido publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los datos consolidan una trayectoria claramente alcista a lo largo del año. En el primer trimestre, el IPV registró un avance interanual del 12,2%, seguido del 12,7% en el segundo y del 12,8% en el tercero, encadenando tres trimestres de fuerte crecimiento. En variación trimestral, el comportamiento fue aún más marcado: el precio de la vivienda aumentó un 3,5% en el primer trimestre, un 4,0% en el segundo y un 2,9% en el tercero, antes de moderarse al 1,8% en la recta final del año. Este patrón apunta a un proceso de estabilización progresiva, aunque todavía en niveles elevados.
Pese a estas cifras en máximos, expertos del sector observan un cambio de tendencia significativo. El Country Manager de Finteca en España, Yogi Thadhani, señala que el mercado está allanando la curva de precios: "Sí, se están frenando las ventas, pero no es algo grave. Estamos empezando a ver de nuevo cierta estabilidad".
La compraventa de vivienda se estabiliza
El experto destaca que la menor urgencia entre los compradores es uno de los elementos que explica esta desaceleración: "Creemos que en muchas zonas el precio ya ha tocado techo y, aunque los tipos no están subiendo, ya hay menos prisa por comprar porque los compradores ya no temen que las condiciones empeoren". Además, señala que las entidades financieras están aplicando criterios de solvencia más estrictos, lo que contribuye a ralentizar ligeramente los procesos sin comprometer la actividad del mercado.
El desequilibrio entre oferta y demanda continúa siendo el principal obstáculo, según el experto: "El motivo por el que pueden caer las operaciones se resume en lo que llevamos viendo años en España: falta de producto. No se está construyendo suficiente obra nueva y, hasta que veamos nuevos proyectos en marcha, pasará tiempo". Paralelamente, muchos propietarios intentan aprovechar los precios en máximos para obtener el mayor rendimiento posible, lo que prolonga negociaciones y genera tensiones entre expectativas y capacidad real de pago. "Estamos en un momento de compradores dudando entre comprar ya o esperar, y vendedores queriendo rascar un poco más. Es un desajuste claro", explica, algo que tiene también un impacto en la ralentización del mercado.
El informe del INE confirma además que los incrementos de precios se extendieron a todas las comunidades autónomas. Castilla y León lidera la subida con un 15,3%, seguida de Aragón, Murcia y La Rioja (todas con 14,4%). Los aumentos más moderados corresponden a Canarias (11,0%) y Cataluña (10,9%).




