El servicio Rockcycle, impulsado por Rockwool para la recuperación y reciclaje de residuos de lana de roca, recicló 1.178 toneladas de material en España durante 2025, lo que representa un incremento del 200% respecto al año anterior. La iniciativa busca reducir el volumen de residuos generados por el sector de la construcción y fomentar modelos de economía circular en la gestión de materiales.
Según datos de la Comisión Europea, la construcción genera más del 35% de los residuos totales de la Unión Europea, lo que sitúa la valorización de materiales como una de las principales líneas de actuación para avanzar hacia un modelo más sostenible.
Los residuos recuperados a través de Rockcycle son trasladados a la planta de Rockwool en Navarra, donde se procesan para reincorporarlos al ciclo productivo. La compañía destaca que la lana de roca puede reciclarse de forma repetida sin perder sus propiedades, lo que contribuye a reducir la dependencia de materias primas y la generación de residuos destinados a vertedero.
Además de disminuir el volumen de residuos, el reciclaje de este material requiere menos energía que la fabricación de nuevos productos, favoreciendo una reducción asociada de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Expansión internacional del programa Rockcycle
Actualmente, el servicio Rockcycle está operativo en 25 países y forma parte de la estrategia global de sostenibilidad del grupo. El objetivo de la compañía es extender el programa a 30 países antes de 2030, reforzando su contribución a los principios de la economía circular y a los objetivos de descarbonización del sector de la construcción.
La iniciativa se integra en una estrategia más amplia orientada a reducir el impacto ambiental de los materiales de construcción a lo largo de todo su ciclo de vida.
Inversiones para acelerar la descarbonización
De acuerdo con el informe Sustainability Spotlight 2025, el grupo aprobó inversiones por valor de 389 millones de euros destinadas a proyectos de descarbonización industrial.
Entre las actuaciones previstas se incluyen nuevas líneas de producción electrificadas, mejoras tecnológicas en plantas industriales, sistemas de reducción de emisiones y acuerdos de suministro de energía renovable en España y Polonia.
La compañía señala que, desde 2019, ha reducido un 20% las emisiones absolutas de alcance 1 y 2, mientras que las emisiones de CO₂ por actividad se han reducido un 25% respecto a 2015.
Seguridad contra incendios y sostenibilidad
Junto a la eficiencia energética y la reducción de emisiones, Rockwool destaca la importancia de la seguridad contra incendios como uno de los elementos que definen la sostenibilidad de los edificios.
En este contexto, la compañía subraya el papel de los materiales no combustibles en la protección de personas y activos, especialmente en un escenario marcado por mayores exigencias en materia de resiliencia, seguridad y durabilidad de los edificios.
La combinación de aislamiento térmico, reducción del consumo energético y protección frente al fuego constituye uno de los ámbitos en los que el sector de la construcción está concentrando sus esfuerzos para avanzar hacia edificaciones más eficientes y seguras.




