El Instituto Nacional de Estadística, INE, ha publicado un nuevo informe sobre la evolución de la compraventa de vivienda en febrero, que confirma una ligera corrección del mercado tras el inicio de año. El número de operaciones registra un descenso interanual del 0,5%, situándose en torno a las 59.700 viviendas vendidas, lo que supone el segundo mes consecutivo en negativo.
Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, este ajuste es “muy contenido” y se produce en un contexto de elevada actividad. En términos acumulados de los últimos doce meses, el volumen de transacciones se mantiene en niveles altos, lo que refleja la solidez estructural de la demanda en el mercado residencial.
Por tipología, la evolución es positiva tanto en obra nueva como en vivienda usada. La primera registra un incremento interanual del 21,5%, mientras que la segunda crece un 11,8%. No obstante, la vivienda de segunda mano sigue concentrando el grueso del mercado, con un 76,7% del total de operaciones.
Desde el punto de vista territorial, Andalucía, Cataluña y la Comunitat Valenciana lideran la actividad, con más de 12.000, 10.300 y cerca de 9.000 compraventas respectivamente. En contraste, La Rioja presenta el menor volumen, con 419 operaciones. En términos interanuales, destacan los crecimientos superiores al 20% en regiones como Asturias, La Rioja y Andalucía, mientras que Navarra se sitúa como la única comunidad en negativo, con una caída del -26,7%.
A escala provincial, los principales mercados continúan concentrando la demanda, con Barcelona, Madrid y Alicante a la cabeza, lo que evidencia el peso de los grandes núcleos urbanos y zonas de alta atracción residencial.
El análisis apunta a que la caída de enero fue puntual y que el mercado mantiene una inercia positiva. La combinación de oferta limitada y demanda activa, junto con unas condiciones financieras que podrían mejorar, sostiene las expectativas de crecimiento de precios a corto plazo. No obstante, factores como la evolución económica internacional o posibles cambios regulatorios seguirán condicionando la evolución del sector.




