< Volver

Las humedades constituyen una de las patologías constructivas de mayor incidencia en el parque de viviendas de nuestro país.

Afectan tanto a edificios de nueva construcción como, con especial frecuencia, al stock edificatorio más antiguo, y sus consecuencias van mucho más allá del deterioro estético: comprometen la estabilidad de los materiales, favorecen la aparición de hongos y afectan negativamente a la calidad del aire interior.

Reparar humedades en casa es una de las intervenciones más demandadas en el sector de la edificación residencial española. Su correcta identificación y tratamiento resulta determinante para garantizar tanto la durabilidad del inmueble como la salubridad de sus ocupantes.

Tipología y origen

No todas las humedades responden a las mismas causas ni requieren la misma intervención. Desde el punto de vista técnico, se distinguen principalmente cuatro grandes grupos: humedades por capilaridad, por filtración, por condensación y por accidente o fuga.

Las humedades por capilaridad son especialmente habituales en muros en contacto con el terreno y en zonas bajas de fachadas. El agua asciende desde el suelo a través de los poros de los materiales de construcción, generando manchas características que suelen situarse entre los 20 y los 150 centímetros de altura. En muchos casos, los propietarios las confunden con problemas de filtración, lo que lleva a intervenciones que no resuelven el origen real del problema.

Las humedades por filtración aparecen cuando el agua exterior penetra a través de la envolvente del edificio (fachadas, cubiertas, juntas o encuentros constructivos) como consecuencia de deficiencias en la impermeabilización o de un mantenimiento insuficiente. Son frecuentes en fachadas expuestas a lluvia con viento y en cubiertas planas con láminas impermeabilizantes deterioradas.

La condensación es, por su parte, la tipología más vinculada a los hábitos de uso de la vivienda y al comportamiento higrotérmico de la envolvente. Se produce cuando el vapor de agua generado en el interior del inmueble entra en contacto con superficies frías, precipitando en forma de gotitas. Los puentes térmicos, las esquinas de dormitorios, los techos de baños y cocinas y los cajones de persiana son los puntos más vulnerables.

La importancia del diagnóstico previo

Uno de los errores más habituales en la intervención sobre humedades es acometer la reparación sin haber realizado previamente un diagnóstico riguroso. Aplicar un producto impermeabilizante sobre una humedad por capilaridad o instalar un sistema de ventilación sin haber corregido una filtración activa son actuaciones que, en el mejor de los casos, retrasan el problema y, en el peor, lo agravan.

El diagnóstico técnico debe contemplar la identificación del tipo de humedad, la localización de los focos de entrada de agua, la evaluación del estado de los materiales afectados y la propuesta de solución más adecuada según las características del inmueble.

En muchos casos, es recomendable recurrir a profesionales especializados que puedan aplicar técnicas como la termografía, la medición de humedad relativa en materiales o el análisis de los detalles constructivos.

Soluciones técnicas disponibles

El mercado ofrece en la actualidad un amplio repertorio de soluciones adaptadas a cada tipología y al nivel de intervención requerido. Para las humedades por capilaridad, los sistemas de inyección de productos hidrófugos en el muro han demostrado una eficacia consolidada, al crear una barrera química que interrumpe el ascenso del agua.

En el caso de las filtraciones, la aplicación de membranas impermeabilizantes, morteros hidrófugos o pinturas elastoméricas puede ser suficiente cuando el substrato se encuentra en buen estado; en otros casos, es necesaria una actuación más profunda que implique la retirada del revestimiento afectado y el saneado del soporte.

Para las condensaciones, la solución pasa habitualmente por una combinación de mejora del aislamiento térmico, especialmente en los puentes térmicos, y una ventilación eficiente que permita evacuar el exceso de vapor de agua generado en el interior.

Consecuencias de no actuar

Posponer la reparación de las humedades tiene consecuencias que se acumulan en el tiempo.

A nivel estructural, la presencia continuada de humedad favorece la corrosión de las armaduras en el hormigón, la degradación de los morteros de agarre y el deterioro de los aislamientos térmicos, reduciendo significativamente su eficiencia.

A nivel sanitario, los ambientes húmedos propician la proliferación de mohos y ácaros, con el consiguiente riesgo para personas con alergias o enfermedades respiratorias.

Desde el punto de vista económico, una intervención temprana resulta siempre considerablemente más económica que una actuación de gran escala una vez que el daño se ha extendido a elementos estructurales o instalaciones del inmueble.

Una patología tratable con criterio técnico

Las humedades, pese a su aparente complejidad, son una patología tratable cuando se aborda con rigor técnico y se utilizan los materiales adecuados. La clave reside en no improvisar: identificar correctamente el origen, seleccionar la solución apropiada y ejecutar la intervención con los productos y procedimientos que garanticen su durabilidad en el tiempo.

La creciente oferta de sistemas y productos especializados, unida a una mayor concienciación del sector sobre la importancia del mantenimiento preventivo, permite afrontar este problema con garantías tanto en viviendas unifamiliares como en edificios de mayor escala.

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.