El sector del hormigón preparado cerró 2025 con una producción de 30 millones de m³, lo que representa un incremento del 10,1% respecto al año anterior y la superación de un nivel que no se registraba desde 2011. Este resultado confirma la consolidación de un ciclo de crecimiento sostenido, con doce trimestres consecutivos en positivo. El comportamiento del mercado español contrasta con el de otros países europeos, donde la actividad se mantiene más contenida.
Solo en el cuarto trimestre, la producción alcanzó los 7,7 millones de m³, siendo un aumento interanual del 13,6% y el mejor dato trimestral en más de una década. El director general de Anefhop, Carlos Peraita, señala que: “El sector ha recuperado niveles de actividad que no veíamos desde hace más de diez años y lo hace, además, con una base de crecimiento sólida y sostenida en el tiempo”.
Obra pública y vivienda sostienen el crecimiento
El avance del sector se apoya en el dinamismo de la licitación pública, que en 2025 alcanzó los 32.837 millones de euros, un 11,4% más que el año anterior, según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La obra civil continúa concentrando la mayor parte de la inversión, aunque la edificación gana peso de forma progresiva.
A este impulso se suma la demanda estructural de vivienda, que sigue sosteniendo la actividad pese a la caída del 10% en los visados de obra nueva.
Crecimiento territorial generalizado
El crecimiento se ha extendido a la mayor parte del territorio, con 16 comunidades autónomas en positivo. Andalucía lidera el avance, con un incremento del 31% en el cuarto trimestre, seguida de la Comunidad Valenciana (+27,3%), impulsada en parte por la reconstrucción tras la Dana. También registran aumentos destacados Aragón (+22,2%), Asturias (+24,4%), Navarra (+23,0%), Cantabria (+19,0%) y País Vasco (+16,0%).
En contraste, Madrid (+3,2%) y Cataluña (+0,4%) muestran una evolución más moderada, mientras que Baleares (-4,4%) y Extremadura (-6,7%) son las únicas regiones con descensos en el conjunto del año.
Principales riesgos
Pese a los datos positivos, el sector identifica factores que pueden limitar su evolución, entre ellos la escasez de mano de obra, que está afectando a los ritmos de ejecución de obra.
La director general de Anefhop, Carlos Peraita, ha subrayado la importancia de los datos: “El principal reto ya no es la falta de demanda, sino la capacidad de ejecución. Hay obra, pero los ritmos no están acompañando por la escasez de mano de obra y los ritmos de ejecución más lentos de los previsto”.
A este elemento se suman las tensiones en los costes, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y su impacto en la energía y el transporte. Aunque la inflación muestra signos de estabilización, el sector considera que el ciclo inflacionario no puede darse por concluido.
Perspectivas para 2026
El sector afronta 2026 con un entorno económico más favorable que el europeo, aunque condicionado por limitaciones internas, como la falta de mano de obra y los ritmos de ejecución.




