La transformación del parque inmobiliario español hacia edificios eficientes y descarbonizados continúa avanzando, aunque el sector advierte de que la falta de estabilidad en las políticas de apoyo puede frenar el ritmo de rehabilitación energética de viviendas.
Durante la Asamblea anual de Andimat, Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes, representantes de la industria, la administración y el ámbito técnico coincidieron en señalar que la eficiencia energética de los edificios depende tanto del desarrollo normativo como de la capacidad de generar confianza entre los ciudadanos.
El encuentro, moderado por Esther Soriano, directora general de Saint-Gobain Solutions, reunió a expertos para analizar el papel de la envolvente y los sistemas de aislamiento en la reducción del consumo energético y las emisiones del parque edificado.
La directiva EPBD amplía el foco al ciclo de vida del edificio
Uno de los principales cambios regulatorios vendrá marcado por la nueva directiva europea EPBD, que obligará a evaluar no solo el consumo energético en uso, sino también las emisiones asociadas a todo el ciclo de vida del edificio.
Juan Queipo de Llano, responsable de la Unidad de Calidad en la Construcción del Instituto Eduardo Torroja, explicó que las emisiones derivadas de los materiales y de la fase constructiva ganan peso en edificios de alta eficiencia energética, donde el consumo operativo ya es reducido.
A partir de 2028 será obligatorio declarar el Potencial de Calentamiento Global, PCG, en edificios de gran tamaño, una exigencia que se extenderá progresivamente al resto del parque edificado. Además, la normativa prevé la futura fijación de límites máximos de emisiones para los proyectos.
Cambios previstos en los certificados de eficiencia energética
Los expertos también avanzaron que los Certificados de Eficiencia Energética, CEE, evolucionarán para incorporar nuevos indicadores vinculados al impacto ambiental de los edificios.
Alfredo Garzón, representante del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Miteco, señaló que la escala actual de certificación deberá adaptarse a las nuevas metodologías y a los requisitos de la directiva europea, que establece que la calificación A deberá corresponder a edificios de cero emisiones.
El sector alerta de la pérdida de confianza ciudadana
Pese al interés creciente por la rehabilitación energética, los participantes advirtieron de que la falta de continuidad y resolución de las ayudas públicas está generando incertidumbre entre comunidades de propietarios y profesionales.
Iván Madrigal, director de Relaciones Institucionales de EOS RenovAcción Profunda, destacó que muchos proyectos han quedado pendientes de resolución tras agotarse los fondos europeos, una situación que, según afirmó, puede erosionar la confianza de los ciudadanos en futuras convocatorias.
Desde el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, CSCAE, María José Peñalver también señaló la existencia de expedientes sin resolver y dudas sobre los plazos de ejecución y concesión de ayudas.
Aislamiento y envolvente como elementos estratégicos
Los expertos coincidieron en que la rehabilitación energética debe entenderse como una inversión orientada a mejorar confort, salud, valor patrimonial y resiliencia energética.
En este contexto, las soluciones de aislamiento y el diseño eficiente de la envolvente se posicionan como elementos fundamentales para reducir la demanda energética y minimizar la necesidad de sistemas activos de climatización.
Además, el sector apunta a mecanismos complementarios como los Certificados de Ahorro Energético, CAE, para impulsar actuaciones de rehabilitación, aunque reconoce que su implantación en vivienda presenta mayores dificultades que en otros sectores industriales.
Con este escenario regulatorio y técnico, el sector reclama un marco de ayudas más estable, predecible y continuado que permita acelerar la rehabilitación energética y avanzar hacia los objetivos de descarbonización del parque inmobiliario antes de 2050.




