El aplazamiento hasta septiembre del Real Decreto de Vivienda ha reactivado el debate sobre el impacto de la vivienda turística en el acceso a la vivienda. En este contexto, el Informe Anual 2025 del Banco de España señala que las viviendas de uso turístico y las adquiridas por no residentes suman cerca de 900.000 inmuebles, el 3,3% del parque residencial nacional.
Aunque el porcentaje es reducido en el conjunto del país, el informe pone de manifiesto una importante concentración territorial. En provincias como Alicante y Málaga, este tipo de viviendas representa alrededor del 14% del parque residencial, reflejando una mayor presión sobre el mercado inmobiliario.
Según Yogi Thadhani, Country Manager de Finteca, estas diferencias territoriales explican que las medidas de carácter general tengan un efecto limitado. A su juicio, la competencia entre el uso residencial y el turístico es especialmente intensa en los principales destinos vacacionales, donde el alquiler turístico puede resultar más rentable para los propietarios.
Mayor presión sobre el mercado del alquiler
Los datos del Observatorio de la Vivienda Asequible de Provivienda, correspondientes a diciembre de 2025, indican que las viviendas de uso turístico representan ya el 13,9% del parque de alquiler en España.
La presencia de este tipo de inmuebles alcanza porcentajes superiores en algunas comunidades autónomas, como Cantabria, con un 31,5%, Canarias, con un 28,4%, y Baleares, con un 26,1%.
Además, el Banco de España había identificado anteriormente situaciones de elevada concentración en municipios como Elche, donde el alquiler turístico representa cerca del 70% de la oferta disponible, o Marbella, donde supera el 60%.
Según Finteca, diversos estudios apuntan a que una elevada concentración de viviendas turísticas puede repercutir en el precio del alquiler. La compañía cita una investigación de la Universidad de Málaga, que estima incrementos de entre el 31% y el 33% en los alquileres de barrios donde la vivienda turística supera el 10% del parque residencial.
Medidas adaptadas a cada mercado local
Desde Finteca consideran que las políticas dirigidas a mejorar el acceso a la vivienda deberían tener en cuenta las diferencias entre territorios y el grado de presión existente en cada mercado.
La compañía señala que la evolución de la temporada turística permitirá observar nuevamente el comportamiento de las zonas con mayor presencia de viviendas destinadas al alquiler vacacional, donde la disponibilidad de vivienda residencial continúa siendo uno de los principales desafíos.


