El acceso a la vivienda en Cataluña continúa alejándose de la capacidad económica de los hogares. Con un precio medio de 2.779 euros por m², la compra de una vivienda tipo de 90 m² requiere una inversión aproximada de 250.110 euros, según los últimos datos del mercado inmobiliario.
Tomando como referencia un salario medio neto mensual de 1.900 euros, una persona necesitaría destinar cerca de 11 años de salario íntegro para adquirir un inmueble de estas características. Esta evolución refleja el creciente desequilibrio entre el precio de la vivienda y la capacidad adquisitiva de la población.
Los datos correspondientes al último trimestre de 2025 muestran, además, un incremento del 0,2% en el precio de la vivienda respecto al trimestre anterior. Aunque la subida es moderada, mantiene la presión sobre el mercado residencial en un contexto marcado por la escasez de oferta y una demanda sostenida.
Esta situación afecta especialmente a los hogares con ingresos medios y a quienes intentan acceder por primera vez a una vivienda en propiedad, al aumentar el esfuerzo económico necesario para afrontar la compra.
Según Carles Ribes, CEO de The barrio, el mercado presenta un desajuste cada vez más acusado entre los precios de la vivienda y la capacidad de pago de los hogares, una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años. El directivo advierte de que, cuando el esfuerzo para acceder a una vivienda supera ampliamente la capacidad de ahorro de las familias, se generan consecuencias sociales y económicas a largo plazo.
En este contexto, la evolución del mercado inmobiliario en Cataluña continúa reflejando un desequilibrio entre ingresos y precios. Según Ribes, abordar factores como la falta de oferta residencial y la rigidez del mercado será determinante para mejorar el acceso a la vivienda en los próximos años.



