La aparición de cercos, diferencias de brillo o zonas aparentemente manchadas en pavimentos porcelánicos no siempre responde a una alteración del propio material. Según Fila, una de las posibles causas es la acumulación progresiva de residuos procedentes de determinados productos utilizados durante la limpieza habitual.
Algunos detergentes contienen fragancias, abrillantadores y otros aditivos que pueden dejar residuos sobre la superficie. Con las sucesivas operaciones de limpieza, estas capas pueden mezclarse con grasa, polvo y otra suciedad orgánica hasta formar una película que modifica el aspecto original del pavimento.
Cómo identificar residuos acumulados en pavimentos porcelánicos
Una de las señales puede aparecer al retirar una alfombra u otro elemento que haya protegido una parte del suelo durante un periodo prolongado. La zona cubierta puede conservar un aspecto diferente al resto de la superficie sometida al tránsito y a las operaciones habituales de limpieza.
Otros indicios son la reaparición de cercos después del secado, huellas que se marcan con facilidad, diferencias de brillo, zonas opacas o marcas producidas por la fregona incluso después de sustituirla.
Además, sustancias como vino, zumos, productos cosméticos u orina de mascotas pueden entrar en contacto con esa película y modificarla parcialmente. Como consecuencia, puede aparecer una zona más clara o mate. En estos casos, la diferencia visible puede corresponder a una zona donde se ha eliminado la capa acumulada, dejando expuesto el acabado original del pavimento.
Cómo eliminar la película de suciedad orgánica
El tratamiento debe adaptarse al origen de la suciedad, ya que cemento, cal, óxido, pintura o residuos orgánicos requieren procedimientos diferentes.
Para la suciedad orgánica, Fila propone PS87 Pro, un detergente desengrasante destinado a superficies de porcelánico, cerámica, cemento, barro, gres extrusionado y piedras y terrazos no pulidos.
Según las instrucciones facilitadas, el procedimiento consiste en diluir PS87 Pro entre 1:10 y 1:20, en función del nivel de suciedad, y extender la solución con vellón o fregona. El producto debe dejarse actuar durante 4 o 5 minutos.
Cuando sea necesario, la superficie puede trabajarse con un cepillo o, en intervenciones profesionales, mediante una máquina rotativa. Posteriormente debe retirarse el residuo con un aspirador de líquidos o una fregona, renovando el agua con frecuencia para evitar volver a depositar la suciedad sobre el pavimento.
El proceso finaliza con un aclarado abundante. La compañía indica el uso de Cleaner Pro para completar esta fase.
Mantenimiento posterior del pavimento porcelánico
Una vez retirada la película acumulada, el mantenimiento habitual resulta determinante para evitar que vuelva a formarse. Fila recomienda Cleaner Pro, un detergente neutro concentrado destinado a la limpieza ordinaria y formulado para no dejar residuos sobre la superficie.
La elección del producto de mantenimiento y su correcta dosificación son, por tanto, aspectos relevantes para conservar el acabado del pavimento porcelánico y evitar la acumulación progresiva de nuevas capas de residuos.




