La compañía K Line ha fabricado su primera ventana en la nueva factoría de Lliçà de Vall, Barcelona, un paso que marca el inicio de la actividad productiva de estas instalaciones y amplía su capacidad industrial para atender la demanda de los mercados de España, Portugal y Andorra.
La puesta en marcha de la fábrica forma parte del plan de crecimiento de la empresa en el mercado ibérico. El proyecto ha supuesto una inversión superior a 28 millones de euros y dispone de 20.000 m² de superficie productiva, con el objetivo de triplicar la capacidad de fabricación actual hasta alcanzar las 1.500 ventanas semanales.
K Line amplía su capacidad de producción de ventanas de aluminio
Las nuevas instalaciones permitirán a K Line disponer de más espacio y medios industriales para desarrollar y fabricar sus soluciones de carpintería de aluminio. La ampliación también responde a su modelo de producción, basado en la fabricación y el ensamblaje de ventanas en instalaciones propias, lo que facilita el control de los procesos industriales y la trazabilidad de los productos.
Con esta infraestructura, la compañía busca adaptar su capacidad productiva al crecimiento registrado durante los últimos años y reforzar su presencia en el mercado ibérico, con el respaldo de Groupe Liébot, grupo empresarial al que pertenece.
La fabricación de la primera ventana, identificada con el número 000001, constituye el primer resultado de la puesta en marcha de la planta. Este avance ha sido posible gracias al trabajo de los equipos implicados en el desarrollo del proyecto y representa el inicio de una nueva fase de actividad industrial para K Line en España.




