“CASA 47 pone los suelos, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana pone las ayudas; y exigimos a los promotores privados que las viviendas que construyan sean asequibles de verdad”, ha explicado la ministra Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Con este real decreto, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana impulsa un modelo de colaboración público-privada, con una fórmula en materia de vivienda que permite mantener el control sobre el precio y las condiciones de los alquileres. “Con esta nueva fórmula, nos reservamos la garantía de que estas viviendas cuenten siempre con las mismas condiciones de asequibilidad y estabilidad”, ha subrayado Rodríguez.
Las subvenciones se vehicularán a través de concesiones de obra pública, en las que CASA 47 fijará las condiciones de acceso y asequibilidad a las viviendas. El objetivo es evitar las disfunciones de otros modelos de colaboración públicoprivada, en los que se pierde la asequibilidad. “El precio final del alquiler no dependerá de lo que cueste construir la vivienda o de los beneficios del promotor, sino que garantizaremos que los precios estén siempre por debajo del 30% de los ingresos del hogar”, ha afirmado la ministra.
Con estos más de 200 millones se financiarán una treinta de actuaciones, entre las que destacan algunas en provincias como Málaga, Sevilla, Valencia, Cantabria o Guadalajara. De acuerdo con el modelo de estabilidad y asequibilidad de CASA 47, el precio del alquiler nunca superará el 30% de la renta de la unidad de convivencia que las habite. Además, los contratos serán de hasta 75 años y la titularidad de las viviendas se mantendrá siempre pública.




