El correcto dimensionamiento de una instalación de ventilación mecánica controlada, VMC, no garantiza que, una vez ejecutada, el aire llegue a todas las estancias en la cantidad prevista. El trazado de los conductos, las derivaciones y las pérdidas de carga condicionan el funcionamiento real de la red. Por ello, el equilibrado constituye una fase de la puesta en marcha que permite verificar la distribución del aire y corregir posibles desviaciones respecto al proyecto, según afirman desde Jeremias.
El equilibrado de la VMC adapta los caudales a cada estancia
El equilibrado de una instalación VMC no consiste en igualar el caudal de todas las bocas, sino en ajustar la impulsión y la extracción de aire según las necesidades de cada espacio y los valores establecidos en el proyecto.
En los sistemas de ventilación de doble flujo, el aire exterior se impulsa hacia las zonas secas, como salones y dormitorios, mientras que la extracción se concentra principalmente en baños y cocinas. Ambas redes deben funcionar de forma coordinada para mantener el balance de caudales previsto.
En los sistemas de simple flujo, la comprobación se centra en el caudal de extracción y en verificar que las entradas y los pasos de transferencia permiten la circulación del aire entre las distintas estancias.
En ambos casos, los caudales de referencia deben corresponder a los valores definidos en el proyecto y a las exigencias de la normativa aplicable.
El trazado de conductos condiciona la distribución del aire
La longitud de las derivaciones y los cambios de dirección influyen directamente en la resistencia que encuentra el aire durante su recorrido. Los conductos, codos, filtros, conexiones y terminales generan pérdidas de carga que pueden provocar diferencias entre los caudales previstos y los realmente suministrados o extraídos.
Una derivación corta puede presentar una resistencia menor que otra de mayor longitud o con más cambios de dirección. Como consecuencia, algunas bocas pueden recibir un caudal excesivo mientras que otras no alcanzan los valores establecidos en el diseño.
Para reducir estas diferencias, el proyecto debe contemplar las secciones de los conductos, los recorridos, la ubicación de los terminales y los elementos de regulación. La red debe permitir alcanzar los caudales previstos sin introducir restricciones innecesarias.
Aunque la regulación permite compensar parte de los desequilibrios, no sustituye un diseño adecuado. Cuando una derivación presenta una resistencia excesiva, aumentar la velocidad del ventilador puede incrementar el consumo energético y el nivel sonoro sin garantizar una distribución correcta del aire.
Por este motivo, el diseño de la red y las posibilidades de ajuste deben abordarse de forma conjunta desde las primeras fases del proyecto.
La medición de caudales verifica el funcionamiento real de la instalación
La puesta en marcha de una instalación de ventilación mecánica controlada requiere comprobar que los caudales reales se corresponden con los valores establecidos durante el dimensionamiento.
Antes de iniciar las mediciones, es necesario revisar las conexiones de los conductos y las bocas, comprobar el estado de los filtros y verificar que no existan obstrucciones visibles ni fugas. El equipo debe encontrarse en un modo de funcionamiento definido y estable.
Posteriormente, se mide el caudal de aire en cada terminal mediante instrumentos adecuados. Los resultados se comparan con los valores del proyecto y, en los sistemas de doble flujo, también se comprueba el balance total entre impulsión y extracción.
Si se detectan desviaciones, se ajustan los elementos de regulación y se repiten las mediciones. Este procedimiento resulta necesario porque la modificación del caudal en una derivación puede alterar el comportamiento de otras ramas de la red.
El registro de los valores obtenidos, junto con la configuración y los ajustes finales, facilita la entrega de la instalación y proporciona una referencia para futuras operaciones de mantenimiento.
Air-Calc permite preparar la regulación de las redes Ekkoair
En las instalaciones Ekkoair By Jeremias que utilizan conductos semirrígidos Ekkoflex Ø75, el ajuste de los caudales puede realizarse mediante reductores con anillas extraíbles, que permiten compensar las diferencias de resistencia entre las distintas derivaciones.
La herramienta Air-Calc calcula la configuración de estos reductores a partir de la distribución de la vivienda y las longitudes de los conductos. De esta forma, permite determinar el número de anillas que deben retirarse para preparar el reparto de aire previsto.
Para realizar el cálculo es necesario considerar todas las derivaciones de la red correspondiente e instalar los reductores conforme a las instrucciones del sistema.
La herramienta facilita la preparación del ajuste, pero no sustituye las mediciones de caudal que deben realizarse durante la puesta en marcha para comprobar el funcionamiento real de la instalación.
Esta distinción también resulta importante cuando el equipo incorpora funciones de equilibrado automático entre impulsión y extracción. Aunque estos sistemas pueden actuar sobre el balance general, no sustituyen necesariamente la regulación individual de las bocas.
Por tanto, el equilibrado global del equipo y el ajuste de las derivaciones son operaciones complementarias que deben verificarse durante la entrega de la instalación.
El equilibrado de caudales influye en el confort y la eficiencia energética
Una distribución incorrecta del aire puede afectar a las condiciones ambientales de la vivienda. Un caudal insuficiente puede dificultar la renovación del aire y favorecer la acumulación de humedad, olores y contaminantes, mientras que un caudal excesivo puede provocar corrientes molestas o incrementar el ruido en los terminales.
En los sistemas de doble flujo, las diferencias entre los caudales totales de impulsión y extracción también pueden modificar las condiciones de presión previstas en el edificio.
Para evitar estas situaciones, el diseño debe contemplar de forma coordinada el recuperador de calor, los conductos, las derivaciones y la ubicación de los terminales.
La verificación final permite comprobar si la instalación ejecutada responde a las condiciones del proyecto y si los caudales de ventilación se distribuyen de acuerdo con las necesidades de cada estancia.
Diseño, regulación y medición para una ventilación equilibrada
El equilibrado de la ventilación mecánica controlada debe entenderse como parte de un proceso que comienza con el diseño de la red y finaliza con la comprobación de los caudales durante la puesta en marcha.
Un trazado adecuado facilita la regulación y reduce las dificultades asociadas a las pérdidas de carga. Sin embargo, solo la medición de los caudales reales permite verificar que la instalación funciona conforme a los valores previstos en el proyecto.
La combinación de diseño, regulación y comprobación contribuye a mejorar la distribución del aire, limitar posibles problemas de ruido y favorecer unas condiciones adecuadas de confort interior.




