por InfoConstrucción 27 de enero, 2017 Arquitectura comentarios Bookmark and Share
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La transformación de los Cuarteles de Lepanto como residencia estudiantil de la Universidad de Alcalá de Henares requería de una solución impermeabilizante con garantías de durabilidad que protegiese el aislamiento térmico del tejado.

Onduline, empresa especializada en sistemas ligeros de impermeabilización y aislamiento para cubierta inclinada, ha participado con su solución de impermeabilización bajo teja en el proyecto de rehabilitación de los antiguos Cuarteles de Lepanto, actuando sobre una superficie total de en torno a 4.000 m2 de cubierta.

El Ministerio de Defensa lo cedió a la Universidad de Alcalá de Henares en 2005, como residencia estudiantil. La nueva dependencia universitaria contará con más de 12.000 m2 de superficie, alrededor de 400 habitaciones y capacidad de albergar a cerca de 470 residentes. El proyecto, que cuenta con una inversión de la empresa adjudicataria que asciende a los 17,1 millones de euros, ha sido elaborado por la división ingeniería del Grupo LKS. El periodo de concesión una vez finalicen las obras será de 40 años, estimándose la puesta en marcha del nuevo complejo residencial sea posible durante el curso 2016-17. 

Las tareas de rehabilitación de cubierta, ejecutadas por la empresa especialista en fachadas y cubiertas Strunor han afectado a una superficie total de más de 4000 m2 de tejados, la cual se ha impermeabilizado con el sistema Onduline Bajo Teja DRS 150 PLUS. La estructura original del tejado estaba formada por rasilla cerámica y una capa de hormigón aligerado. Sobre esta se asentaba la teja cerámica curva directamente recibida con mortero. A nivel general, las cubiertas presentaban importantes defectos, debido principalmente tanto a la antigüedad de estas como a la falta de una impermeabilización bajo teja.

En una primera fase, los trabajos de rehabilitación han consistido en la retirada y recuperación de la teja cerámica curva, para su posterior reutilización, y en la limpieza y preparación de los faldones de las cubiertas, regularizando y saneando las zonas más afectadas.

El nuevo sistema constructivo de los tejados se ha definido contando con la necesidad de aportar un adecuado ahorro energético y confortabilidad al espacio bajo cubierta. Por otro lado, se pretende conseguir una solución impermeable que proteja el aislamiento y prolongue su vida útil en buenas condiciones, que era algo fundamental.

Para garantizar un correcto aislamiento, se ha instalado un doble planchón de poliestireno extruido de 6 cm, cruzado y entre rastreles de madera, sujetos mecánicamente al soporte. Una vez se ha instalado el aislamiento, la impermeabilización con Onduline Bajo Teja DRS, en este caso con el modelo para tejas curvas de alta resistencia al pisado: BT-150 Plus, se realiza de forma rápida, directamente sobre la superficie aislada, fijándose mecánicamente a los rastreles de madera.

Con la instalación de estas placas se asegura la protección del aislamiento y la estanquidad del tejado pero, además, se aporta un doble tiro de ventilación evitando posibles condensaciones y humedades. Por otro lado, una vez se han dispuesto las placas sobre el tejado, este queda totalmente protegido a la intemperie, permitiendo tejar por fases y sin preocupación de que se dañen los elementos aislantes o de soporte por la entrada de agua. En cuanto a las tejas, se han recuperado la mayor parte de piezas originales posibles, reservándose para su colocación como cobija. 

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