Según la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, Seopan, la licitación de obra pública aumentó un 13% en 2025 respecto al año anterior, suponiendo un impulso sostenido de la inversión pública durante los últimos años. Asimismo, en el ámbito de la edificación, solo en enero de 2026 se registró un incremento del 51,9% con respecto al mismo mes del año anterior.
La falta de vivienda acrecienta la necesidad de promover nuevas construcciones y acelera el auge de proyectos de rehabilitación. Como consecuencia de todo ello, el sector de la construcción viene experimentado un aumento notable en su actividad en los últimos años, que requiere la incorporación de profesionales en todos los niveles. La escasa incorporación de especialistas en los años posteriores a la crisis del 2009 agrava el problema anterior, con una necesidad urgente de relevo generacional.
Dificultad para cubrir puestos
La escasez de mano de obra cualificada a todos los niveles, unido con un creciente envejecimiento de la fuerza laboral, ha llevado a la dificultad para cubrir puestos, con un número de vacantes que se ha cuadruplicado en los últimos años. Desde la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción, Andimac, el Observatorio industrial de la construcción, así como los datos del Instituto Nacional de Estadística, INE, coinciden en que el sector de la construcción presenta un envejecimiento significativamente superior al del conjunto del mercado laboral español.
La construcción cuenta con más del 55% de los trabajadores mayores de 45 años y un 37% que supera los 50 años, una tendencia que afecta tanto a los oficios tradicionales (albañiles, peones o fontaneros), donde el envejecimiento es aún más acusado, como a los perfiles de formación superior, donde existe un aumento notable de los profesionales entre 45 y 54 años, presagiando un riesgo inminente de falta de relevo generacional.
El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) señaló en noviembre de 2025 que, en los próximos diez años, será necesario incorporar al menos 200.000 nuevos ingenieros para cubrir la demanda laboral debida a la expansión de las infraestructuras y de las tecnologías vinculadas a la energía, la movilidad sostenible, la digitalización industrial y la transición ecológica.
Por otro lado, el sector de la construcción camina hacia su modernización potenciando tres pilares fundamentales, como son, la transformación digital, la sostenibilidad y la industrialización. Esta especialización demanda perfiles con una fuerte base técnica, capaces de interpretar y aplicar una normativa cada vez más exigente, para trabajar en un sector más digitalizado y moderno. Por lo tanto, es imprescindible impulsar una formación innovadora en este sentido, y aquí la universidad y los centros formativos juegan un papel fundamental.
Desde la universidad, el trabajo debe centrase en impulsar una formación rigurosa y actualizada, que permita a los jóvenes asumir con solvencia este relevo como es el caso del impulso de metodologías BIM (Building Information Modeling), que se está imponiendo en contrataciones públicas y privadas.
Además, es necesario comunicar a la sociedad la importancia de la construcción para mejorar la calidad de vida. Formarse y trabajar en el sector de la construcción es una oportunidad para contribuir de manera decisiva en el bienestar social, y por ello, es fundamental acercar este sector a los jóvenes desde etapas tempranas, en colegios e institutos, para que comprendan la relevancia de estas profesiones y descubran en ellas carreras profesionales con vocación de servicio.
Empleabilidad
Eventos que potencien esta comunicación, lugares de encuentro donde confluyan estudiantes, empresas y profesionales del sector, generan un entorno ideal para el intercambio de ideas, la colaboración y la identificación de talento joven. Fescomad, Feria del Sector de la Construcción de Madrid, organizada por la Fundación Laboral de la Construcción junto a Aecom, CC OO y UGT, es un ejemplo de iniciativa muy positiva que ofrece una oportunidad única para poner en valor la importancia de la construcción.
Este tipo de foros contribuyen a que las empresas conozcan mejor el papel esencial que desempeña la universidad en la generación de conocimiento y en la aportación de talento joven al sector. De forma recíproca, permiten a los estudiantes conocer la realidad empresarial y generar oportunidades de prácticas y empleabilidad.
En definitiva, consideramos primordial mirar hacia el futuro de la construcción con ilusión, transformando la situación actual en una oportunidad de mejora para el sector y trabajando unidos para despertar nuevas vocaciones en todos los niveles.
Sin duda, el futuro de cualquier sociedad pasa por la construcción. Y hoy, más que nunca, el sector necesita talento joven para construir todo cuanto está por venir.

