La construcción industrializada continúa ganando protagonismo como alternativa para mejorar la planificación de obra, optimizar recursos y reducir los tiempos de ejecución. Entre las soluciones disponibles se encuentran los sistemas que integran en un único elemento la estructura, el cerramiento y el aislamiento térmico y acústico, simplificando el proceso constructivo desde la fase de montaje.
El sistema desarrollado por Sismo Spain está formado por un módulo de acero galvanizado con placas de poliestireno expandido (EPS) incorporadas en ambas caras. Una vez instalado en obra, el módulo se rellena de hormigón, creando una estructura monolítica continua que actúa simultáneamente como elemento estructural, cerramiento y aislamiento.
Cinco fases de ejecución
El proceso constructivo se desarrolla en cinco etapas:
- Adaptación del proyecto mediante el software Sis-CAD, que transforma los planos del proyecto en documentación de fabricación.
- Producción industrial de los módulos, con control de calidad y etiquetado para identificar la ubicación de cada elemento en obra.
- Transporte de los módulos, cuyo reducido peso facilita la carga y descarga sin necesidad de maquinaria especializada.
- Montaje en obra, realizado por uno o dos operarios, que ensamblan los módulos antes del hormigonado.
- Hormigonado, fase en la que se completa el núcleo estructural y se realizan los ajustes finales.
Como resultado se obtiene una envolvente constructiva que integra la capacidad portante del edificio con el aislamiento térmico y acústico en un único sistema.
Reducción de tiempos y mayor control de la obra
Uno de los principales retos de los proyectos residenciales es cumplir los plazos previstos y controlar los costes de ejecución. La coordinación entre los distintos oficios puede generar retrasos, incidencias o sobrecostes cuando las diferentes fases dependen unas de otras.
Al trasladar parte del proceso a fábrica e integrar varias funciones constructivas en un solo elemento, este tipo de sistemas reduce la complejidad de la obra y disminuye las dependencias entre equipos. Además, facilita la ejecución posterior de instalaciones como electricidad o fontanería, mejorando la planificación y el control del proyecto.
Según los datos aportados por la compañía, esta metodología puede reducir hasta un 25% el tiempo total de ejecución de una promoción residencial, favoreciendo una entrega anticipada de la obra y una mayor previsibilidad de los costes.
Con más de 35 años de experiencia en Europa, presencia en 81 países y más de 1.800 viviendas industrializadas construidas en España desde 2012, el sistema acumula una trayectoria técnica orientada a la industrialización de la edificación residencial.




