La llegada del verano vuelve a situar a las piscinas en el centro de numerosos proyectos de obra nueva, reforma y rehabilitación, pero su ejecución sigue siendo uno de los trabajos más exigentes desde el punto de vista técnico. La exposición continua al agua, la presión, los productos de tratamiento, los cambios térmicos y el uso intensivo convierten este tipo de instalaciones en un entorno especialmente sensible a filtraciones, desprendimientos o degradación prematura de materiales. En este contexto, Saint-Gobain Weber subraya la importancia de abordar la piscina como un sistema integral, en el que impermeabilización, adhesivo y juntas trabajen de forma compatible.
La compañía pone el foco en tres fases que condicionan el comportamiento del conjunto: la impermeabilización del vaso, la colocación del revestimiento cerámico y el tratamiento de las juntas. El objetivo es reducir el riesgo de patologías habituales, como filtraciones, fisuras, desprendimientos cerámicos, deterioro del rejuntado o intervenciones prematuras de reparación.
La impermeabilización del vaso sigue siendo el punto crítico de la piscina
El primer reto técnico en una piscina es garantizar la estanqueidad del vaso, especialmente en los llamados puntos singulares de la obra. Encuentros entre planos, esquinas, sumideros, skimmers, focos, pasamuros o conexiones con otros elementos constructivos concentran buena parte del riesgo, ya que cualquier discontinuidad en estas zonas puede convertirse en una vía de entrada o salida de agua y comprometer el rendimiento del sistema completo.
En proyectos de rehabilitación, esta fase adquiere todavía más relevancia, ya que el soporte puede presentar fisuras, irregularidades, envejecimiento o patologías previas que conviene corregir antes de aplicar una nueva solución de impermeabilización o revestimiento. Desde un punto de vista constructivo, la durabilidad de la piscina depende en gran medida de cómo se resuelva esta capa base y de la compatibilidad del sistema con el resto de materiales.
Adhesivos deformables y juntas resistentes al agua y a la cloración salina
La segunda fase clave es la colocación del revestimiento cerámico. Las piscinas trabajan en un entorno de humedad permanente, presión del agua, movimientos del soporte y oscilaciones térmicas, por lo que la fijación de las piezas exige adhesivos deformables y de altas prestaciones capaces de absorber tensiones sin comprometer la adherencia.
El tercer factor determinante es el tratamiento de las juntas, un componente que a menudo se asocia únicamente al acabado visual, pero que tiene un papel técnico decisivo en la durabilidad del revestimiento. En una piscina, las juntas están sometidas de forma continua al agua, a limpiezas frecuentes, a productos químicos de mantenimiento y, cada vez más, a sistemas de cloración salina. Una solución inadecuada puede derivar en pérdida de color, fisuración, degradación superficial o debilitamiento del acabado.
Weber propone un sistema completo para impermeabilizar, colocar y rejuntar
Para responder a estas necesidades, Saint-Gobain Weber articula su propuesta en torno al sistema weberdry Flexible, una solución que integra productos para las principales fases de ejecución o renovación de la piscina. El planteamiento incluye impermeabilización del vaso, colocación cerámica y rejuntado final, con el objetivo de facilitar una solución continua y compatible entre capas.
En la fase de impermeabilización, la compañía propone weberdry Imperflexgel, una solución flexible con tecnología fibragel orientada a mejorar la resistencia a la fisuración y a reducir el riesgo de filtraciones. Para la colocación de las piezas cerámicas, el sistema incorpora webercol Supergel erGO, un adhesivo gel de altas prestaciones concebido para favorecer la deformabilidad, la adhesión y la facilidad de aplicación. El conjunto se completa con webercolor Premium Ocean, una junta flexible formulada para piscinas y certificada para instalaciones con cloración salina.
Con este enfoque, Weber traslada al mercado una idea cada vez más asentada en rehabilitación y nueva construcción: en una piscina, la durabilidad no depende solo del revestimiento visible, sino de la correcta relación entre soporte, impermeabilización, adhesivo y juntas, especialmente en un entorno de uso intensivo y exposición permanente al agua.




