Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, INE, muestran que la compraventa de vivienda alcanzó las 59.288 operaciones en junio de 2026, lo que supone un incremento mensual del 5% y un crecimiento interanual del 1,6%. Según el análisis de Fotocasa, estas cifras reflejan que el mercado residencial mantiene una elevada actividad, aunque comienza a mostrar una moderación del ritmo de crecimiento respecto a 2025.
Durante los seis primeros meses del año se han registrado 347.464 compraventas, un 2,8% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Aun así, el volumen de operaciones se mantiene en niveles históricamente elevados, con una media mensual similar a la registrada en 2025, cuando se situó en torno a las 58.700 operaciones.
El mercado entra en una fase de estabilización
El portal inmobiliario considera que el sector inicia un proceso de normalización tras varios ejercicios de fuerte crecimiento. La demanda continúa mostrando solidez, favorecida por la necesidad de acceso a la vivienda y por unas condiciones de financiación que, hasta ahora, han respaldado la compra de inmuebles.
No obstante, el mercado comienza a adaptarse a un contexto de menor relajación monetaria. La evolución de la política financiera y una mayor prudencia por parte de las entidades bancarias podrían traducirse en una moderación del crédito hipotecario durante la segunda mitad del año.
La vivienda nueva mantiene su atractivo
La vivienda nueva registró 12.766 compraventas en junio, lo que representa el 22% del total de operaciones y un incremento interanual del 6,3%.
Según Fotocasa, este segmento continúa despertando el interés de los compradores por factores como la eficiencia energética, la calidad constructiva y unas distribuciones adaptadas a las necesidades actuales. El portal señala que uno de cada cinco compradores busca exclusivamente vivienda nueva, mientras que cerca del 68% contempla esta opción durante el proceso de compra.
La falta de oferta sigue presionando los precios
El informe apunta que la escasez de oferta residencial continúa siendo uno de los principales factores que impulsan el aumento de los precios. Entre los elementos que limitan la producción de vivienda destacan:
- Escasez de suelo finalista.
- Incremento de los costes de construcción.
- Falta de mano de obra especializada.
- Complejidad administrativa en el desarrollo de nuevos proyectos.
Mientras estas limitaciones persistan, el mercado seguirá registrando una elevada presión sobre los precios de la vivienda.
Perspectivas para el segundo semestre
De cara a la segunda mitad de 2026, el comportamiento del mercado estará condicionado por la evolución de los tipos de interés y de la financiación hipotecaria. El reciente cambio de orientación de la política monetaria del Banco Central Europeo, BCE, podría reducir la capacidad de compra de parte de la demanda, especialmente de los hogares que dependen del crédito hipotecario.
A este escenario se suma la incertidumbre económica internacional, que mantiene el riesgo de nuevas presiones inflacionistas y podría influir en la evolución futura de los tipos de interés.
Según Fotocasa, el mercado residencial afronta una etapa de estabilización, caracterizada por una demanda con menor capacidad de compra y una oferta que continúa siendo insuficiente, un contexto que previsiblemente mantendrá las dificultades de acceso a la vivienda durante los próximos meses.




