La mejora de la eficiencia energética y del confort interior constituye uno de los principales retos de la edificación, especialmente en inmuebles existentes con un aislamiento térmico insuficiente. En este contexto, desde Anfapa afirman que, la envolvente condiciona el comportamiento del edificio frente a las temperaturas exteriores y sus necesidades de calefacción y refrigeración.
El Sate, Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior, permite intervenir directamente sobre la fachada mediante la instalación de una capa continua de material aislante en la cara exterior del cerramiento. Sobre ella se incorporan las correspondientes capas de protección y acabado, mejorando las prestaciones térmicas sin reducir la superficie útil interior.
Continuidad del aislamiento para reducir los puentes térmicos
Una de las características del Sate es la continuidad que proporciona al aislamiento de la envolvente. Esta configuración permite reducir los puentes térmicos, zonas especialmente sensibles que pueden provocar pérdidas energéticas y diferencias de temperatura en las superficies interiores.
El sistema se basa en la colocación de paneles aislantes prefabricados sobre la cara exterior de los muros. Los elementos se adhieren al soporte y habitualmente se complementan con fijaciones mecánicas. Posteriormente, se aplica un revestimiento compuesto por una o varias capas de mortero que incorporan una malla de refuerzo.
Esta configuración contribuye a mejorar el comportamiento térmico de los cerramientos y favorece una mayor estabilidad de las temperaturas interiores. La reducción de las oscilaciones térmicas puede ayudar a mantener unas condiciones de confort más constantes durante las diferentes épocas del año.
El aislamiento exterior también permite limitar las pérdidas de calor en invierno y la entrada de calor durante el verano. Como consecuencia, puede reducirse la demanda de los sistemas de calefacción y refrigeración y, con ella, el consumo energético asociado al edificio.
Una solución para la rehabilitación energética de fachadas
La ejecución del Sate desde el exterior constituye una de sus principales ventajas en edificios existentes. La intervención no resta superficie útil a las viviendas y reduce las actuaciones necesarias en los espacios interiores, un aspecto relevante cuando los inmuebles permanecen ocupados durante las obras.
Por estas características, el sistema se utiliza en proyectos de rehabilitación energética de fachadas que buscan actuar de forma continua sobre la envolvente y mejorar sus prestaciones térmicas.
Los sistemas Sate disponen, además, de procedimientos específicos para evaluar técnicamente tanto el conjunto como sus diferentes componentes. Esta evaluación resulta necesaria para comprobar que la solución instalada responde a las prestaciones previstas para cada proyecto.
Anfapa agrupa a fabricantes del sector de morteros y Sate
La Asociación De Fabricantes De Morteros Y Sate, Anfapa, señala el papel del aislamiento exterior en la mejora de la eficiencia energética y el confort de los edificios, tanto en rehabilitación como en actuaciones sobre la envolvente.
Fundada en 1987, la asociación indica que representa al 90% de los fabricantes de morteros de albañilería, morteros técnicos y sistemas Sate. Actualmente cuenta con 45 empresas asociadas y 28 patrocinadores.
Según los datos facilitados por la propia entidad, las compañías vinculadas a Anfapa suman un volumen de negocio próximo a 1.430 millones de euros, además de 384 almacenes, cerca de 100 fábricas y 4.400 empleados.
Entre sus ámbitos de actuación se encuentran la representación del sector ante administraciones públicas e instituciones privadas, la promoción de la calidad de los morteros y sistemas de aislamiento térmico por el exterior y el impulso de buenas prácticas en su aplicación.




