El mercado hipotecario español ha cerrado su mejor ejercicio en década y media. Según datos del INE, en 2025 se constituyeron 501.073 hipotecas sobre vivienda, lo que supone un incremento del 17,8% respecto al año anterior. El importe medio alcanzó los 172.535 euros (+13,5%) y el tipo de interés medio se situó en el 2,87%. Sin embargo, la edad media de acceso a la primera vivienda ya está en los 41 años, siete más que la media europea. En este sentido, el Portavoz de Finteca y Country Manager de Clar en España, Yogi Thadhani, afirma que: “Eso no es un dato aislado: es el síntoma de un mercado donde cada generación juega con reglas, plazos y barreras de entrada completamente diferentes".
La Generación Z mira la hipoteca desde fuera
Según datos de pisos.com, solo el 7% de la Generación Z está pagando una hipoteca, frente al 37% de los millennials y el 42% de la generación X. El 35% vive de alquiler y un 26% en pisos compartidos.
La principal barrera es económica. El salario medio anual de la Generación Z se sitúa en 19.356 euros, mientras que los precios de la vivienda crecen un 12,9% interanual. Según EAE Business School, los jóvenes tardan un 36,7% más que sus padres en reunir el 20% de entrada: 3,6 años frente a 2,6 en 1993. El Portavoz de Finteca y Country Manager de Clar en España, Yogi Thadhani, señala: "Para la Gen Z, el acceso a la vivienda no es una cuestión de voluntad, sino de aritmética".
Millennials, la generación que menos patrimonio acumula
Los millennials son el grupo que más activamente busca vivienda en propiedad y el que lo hace en condiciones más exigentes. El 37% está pagando una hipoteca, y en el tramo de 25 a 34 años la compraventa (28%) ya supera al alquiler (26%), según Fotocasa.
Sin embargo, el coste patrimonial es significativo. Según Fedea, la tasa de propiedad entre menores de 35 años ha caído del 65% en 2008 a menos del 40% en 2022. La riqueza mediana de los jóvenes se ha reducido de 101.040 a 23.500 euros en dos décadas, mientras que los mayores de 65 años acumulan una media de 321.987 euros en activos reales.
El 39% de los millennials destina entre 300 y 499 euros mensuales a la cuota hipotecaria, y la hipoteca fija es su opción mayoritaria (53%), reflejo de una preferencia por la estabilidad.
Mayores de 50: hipotecas más cortas, cuotas más altas y un reloj en contra
El acceso a la financiación también se da en edades más avanzadas. El principal condicionante es el plazo. Las entidades financieras exigen que la hipoteca quede liquidada antes de los 75 años, lo que reduce significativamente la duración de los préstamos: a los 50 años, el plazo máximo se sitúa entre 25 y 30 años; a los 55, entre 20 y 25 años; y cerca de los 60, raramente supera los 15-20 años. Esto se traduce en cuotas más elevadas o en la necesidad de aportar una entrada mayor.
Actualmente, uno de cada diez boomers destina más de 1.000 euros mensuales al pago de la hipoteca. Los expertos recomiendan para este perfil una entrada del 30% al 40%, frente al 20% habitual. Iniciativas como programas públicos de apoyo reflejan que el acceso tardío a la vivienda se ha convertido en un fenómeno estructural.




