La Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, Hispalyt, presentó durante su 46º Congreso, celebrado en Bilbao del 11 al 13 de junio, el balance del sector de cerámica estructural correspondiente a 2025. Los datos reflejan una evolución positiva de la actividad, con incrementos en producción, facturación y empleo, en un contexto marcado por los desafíos asociados a la vivienda, la descarbonización industrial y la construcción industrializada.
Producción y facturación al alza en 2025
Según las cifras presentadas por Hispalyt, la producción del sector alcanzó los 5,7 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 4,6% respecto a 2024.
El volumen de negocio se situó en 755 millones de euros, un 5% más que el año anterior, mientras que el empleo aumentó un 2%, hasta alcanzar los 4.975 trabajadores.
Uno de los datos más destacados corresponde al crecimiento del empleo femenino. El número de mujeres empleadas en el sector se elevó hasta las 680 trabajadoras, un incremento del 9,7%, situando su representación en el 13,7% de la plantilla total.
Aunque el número de empresas descendió ligeramente, pasando de 130 a 125 compañías, todos los principales indicadores económicos registraron una evolución positiva.
La comparación con 2014 muestra la transformación experimentada por la industria durante la última década:
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Producción: +46,2%.
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Facturación: +115,7%.
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Empleo: +38,2%.
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Exportaciones: 95,4 millones de euros, un 120% más que en 2014.
La vivienda mantiene el impulso de la actividad constructiva
Durante la Asamblea General, el presidente de Hispalyt, Pedro Rognoni, destacó la fortaleza de la demanda residencial y la necesidad de incrementar la oferta de vivienda para responder a uno de los principales desafíos sociales y económicos del país.
Los datos de 2025 muestran que las viviendas iniciadas alcanzaron su nivel más elevado desde la crisis financiera, mientras que los proyectos visados continúan registrando una evolución positiva.
Las previsiones del sector apuntan a un crecimiento de la construcción de hasta un 4,1% en 2026 y un 4% en 2027. No obstante, desde la asociación se insiste en que el aumento de la producción residencial debe ir acompañado de mayores estándares de calidad, sostenibilidad y eficiencia energética.
La electrificación, clave para la descarbonización
Uno de los principales retos abordados durante el Congreso fue la descarbonización de la industria cerámica.
Según un estudio elaborado por Hispalyt, la principal vía para reducir emisiones a corto y medio plazo será la electrificación de los procesos térmicos de fabricación, debido a las limitaciones actuales que presentan otras alternativas energéticas en términos de disponibilidad, coste o madurez tecnológica.
Sin embargo, la asociación advierte de que las infraestructuras eléctricas actuales no son suficientes para responder a las necesidades que requerirá esta transformación industrial.
Por ello, reclama una planificación de inversiones en redes energéticas que permita garantizar el acceso a energía renovable y mantener la competitividad de las empresas mientras se avanza en los objetivos climáticos europeos.
Preparados para la construcción industrializada
La construcción industrializada ocupó también un papel destacado en el encuentro. Hispalyt defendió que la industria de la cerámica estructural dispone de la capacidad tecnológica e industrial necesaria para integrarse en los nuevos modelos de producción off-site.
La asociación considera que la industrialización ofrece ventajas como la reducción de plazos de ejecución, un mayor control de costes, la disminución de residuos, la mejora de la seguridad laboral y una mayor eficiencia energética durante el ciclo de vida de los edificios.
En este contexto, presentó la publicación “Ladrillo sistema off-site: Nuevas estrategias para la arquitectura industrializada”, coordinada por conarquitectura Ediciones y escrita por el arquitecto Vicente Sarrablo, en la que se analiza el papel de los sistemas cerámicos en los procesos constructivos industrializados.
Vivienda y empleo, retos interconectados
El Congreso acogió además una mesa redonda sobre los desafíos estructurales de la vivienda y el empleo en España, con representantes de la administración pública, el sector de la construcción y entidades especializadas.
Las participantes coincidieron en la necesidad de impulsar la construcción industrializada, reforzar la formación profesional, atraer nuevo talento al sector y fomentar la colaboración público-privada para incrementar la oferta de vivienda y responder a las necesidades del mercado.
El encuentro concluyó con un mensaje común: la capacidad del sector para atender la creciente demanda de vivienda dependerá tanto de la disponibilidad de profesionales cualificados como del avance de los procesos de industrialización y descarbonización de la construcción.



