Las compraventas de vivienda alcanzaron las 56.462 operaciones en mayo de 2026, un 6% más que en abril, aunque registraron un descenso del 7,3% respecto al mismo mes del año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, INE, analizados por Fotocasa.
Entre enero y mayo de 2026 se contabilizaron 288.176 compraventas, un 3,5% menos que en el mismo periodo de 2025. Pese a esta moderación, el volumen de operaciones continúa en niveles elevados, aunque por debajo de la media mensual de 58.700 compraventas registrada el pasado ejercicio.
Según Fotocasa, el mercado residencial mantiene una demanda activa, favorecida por unas condiciones de financiación que, hasta ahora, han continuado impulsando la compra de vivienda. No obstante, la compañía considera que el sector ha iniciado una fase de normalización, con un crecimiento más moderado tras el fuerte dinamismo registrado durante 2025.
En el segmento de obra nueva, se realizaron 11.888 compraventas, un 6% menos que un año antes. Estas operaciones representan el 21,1% del total de las transacciones. La demanda continúa mostrando interés por este tipo de viviendas debido a factores como la eficiencia energética, la calidad constructiva y la incorporación de nuevos espacios y prestaciones.
No obstante, la oferta sigue siendo insuficiente para responder al volumen de demanda existente. Entre los factores que limitan la producción de vivienda nueva, Fotocasa señala la escasez de suelo finalista, el incremento de los costes de construcción, la falta de mano de obra especializada y los plazos administrativos.
De cara al segundo semestre de 2026, la compañía prevé una evolución marcada por el cambio de orientación de la política monetaria. El incremento de los tipos de interés podría encarecer la financiación hipotecaria y reducir la capacidad de compra de parte de la demanda, especialmente entre los hogares que dependen del crédito para acceder a una vivienda.
A este escenario se suma la incertidumbre derivada del contexto económico internacional, que podría influir en la evolución de la inflación y de la financiación durante los próximos meses.
Según el análisis de Fotocasa, el mercado residencial se dirige hacia una etapa de estabilización, caracterizada por una demanda que pierde capacidad de compra y una oferta que continúa siendo insuficiente, lo que mantiene la presión sobre los precios y las dificultades de acceso a la vivienda.




